¡Bienvenido al sitio web de la Iglesia Católica de Montevideo! En este espacio te invitamos a participar de una oración tradicional para todos los católicos: el rezo del Ángelus.
En medio de nuestra rutina, el Ángelus es una oración sencilla, rezada junto a toda nuestra Iglesia, para recordar el sí de María y el misterio de un Dios que se hace cercano. Te proponemos rezarla al iniciar el día, al mediodía y en el cierre de la jornada.
En este tiempo de Adviento, camino hacia la Navidad, te invitamos especialmente a hacer una pausa, para que la presencia de Dios ilumine cada jornada. Que María, Madre de la esperanza, acompañe nuestros pasos para preparar nuestro corazón para recibir el nacimiento del Salvador.
¡Recemos el Ángelus juntos!

7 Comments
Virgen Santísima, distes al mundo a su creador
Es bueno este breve recuerdo de oración.
Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios!
Excelente unión del pueblo católico para adviento
Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
Gracias señor x cuidar de mis hijos hijas mis familia también aquello se olvidaron de mi Gracias por poner en mis manos el pan de cada día gracias x hacer mi negocio tu negocio MágicaKeilly y creaciones Keilly mis Diplomas una Fuente inagotable de abundancia prosperidad felicidad para mi y para muchos más hermanos necesitados gracias señor xq se que estas abiertos puertas para que llegue mi casa propia esa que tu tienes para mi pero ante me llevaras a un nuevo comienzo dándome la esperanza y la ayuda necesaria para poder esperar mi casa propia gracias gracias gracias padre celestial gracias señor Jesús gracias a mamá Maria gracias mis ángeles guardianes arcángeles protectores gracias a todos los santos quien como dios nadie como dios
Si es muy importante no solo porque sea una oración sino que estamos juntos con María y ella nos cuida todos los días y creo que es lo mínimo que uno puede Acer es rezar junto a ella todos los días para sentirnos más Serca de ella y de su hijo Jesús. También es mi Madre que me cuida y me proteje siempre ella jamás se olvida de sus hijos por más pobres que seamos