El sábado 28 de enero, en la Aduana de Oribe, se realizará el 6° Rosario de la Familia
El próximo sábado 28 de enero, desde las 19 horas, se realizará el 6° Rosario de bendiciones para la Familia. Este encuentro que se realiza desde 2012, tendrá lugar en la Rambla Armenia, frente al Puerto del Buceo, en la Aduana de Oribe. El portal ICM entrevistó a Mario Viloria, uno de los organizadores, para que nos contara los pormenores del Rosario de la Familia.
Los comienzos
Mario Viloria nos relató que primero surgió la idea “de hacer un Rosario por Haití, luego del terremoto”, pero no prosperó. Igualmente la idea de realizar un Rosario resurge y “en ese momento le comenté al Padre Pablo Coimbra, que era párroco de la la Parroquia San Pedro, que queríamos hacer un Rosario en la Rambla de Oribe. Y me dio para adelante. Le transmití también la idea al Padre Fabián Barrera, párroco de la Medalla Milagros, que también frecuentábamos”. El rosario está organizado íntegramente por laicos.
Viloria recordó que “nos comenzamos a reunir con un grupo de hermanos en la Parroquia San Pedro. Se unieron después la Parroquia de San Alejandro (parroquia a la que pertenece territorialmente la Aduana de Oribe), a través de su párroco Daniel Kerber, así como muchos otros hermanos. Y empezó a crecer la idea.
Mario nos comentó que la idea de hacer un Rosario de bendición para las familias y el lugar donde se realiza surgieron juntos “en la Aduana de Oribe nos juntábamos con unos amigos para practicar arquería, y se me ocurrió que era el lugar perfecto”. Y añadió “Creo que ese era el lugar que la Virgen y Jesús tenían previsto para esto”.
Un encuentro de hijos y de hermanos
En cuanto a la concurrencia, Viloria nos comentó que de 1000 o 1500 personas que concurrieron a la primera edición, en 2012, se pasó a 10000 en 2016. Además dijo que “del Rosario de la Familia , salió el Rosario Peregrino a Durazno al que fueron 8000 personas”. Además organizaron un Rosario desde Campana a Escobar en la República Argentina.
Como uno de los responsables de la organización del evento, Mario subrayó que “siempre se contó con el apoyo de sacerdotes, y con el de muchos hermanos, sobre todo en los costos que tiene armar un encuentro de esta clase”. Enfatizó que han tenido “tanto el apoyo de Mons. Nicolás Cotugno en su momento, como del Arzobispo Daniel Sturla, mucho antes de ser nombrado cardenal”. Y destaca que el lugar es emblemático para la Iglesia Católica, ya que “también fue elegido para realizar el Rosario de la Aurora en el marco de la “Navidad con Jesús”.
La organización también lleva su tiempo. Los permisos ante la Intendencia se empiezan a tramitar en octubre, después se empieza a gestionar la contratación de los baños químicos, los escenarios y las luces. “Los primeros años se confeccionaban antorchas, unas dos mil, con botellas de plástico que se cortaban al medio, se ponían las velas adentro y luego se pintaban a mano los rosarios que se regalaban. Para esto trabajaron hermanos de varios lugares, de las parroquias de la Medalla Milagrosa, de San Pedro, de San Alejandro y de San Vicente de Paúl” añade Viloria. Obviamente las cosas van cambiando y ahora se hacen tulipas de cartón con imágenes del Rosario, especialmente diseñadas para la ocasión.
Las personas que concurren al Rosario no sólo provienen de nuestra Arquidiócesis. “Viene gente del interior del país. Por ejemplo, de San José y Maldonado vienen dos o tres ómnibus” nos comenta Mario. Esto se repite en el Rosario peregrino a Durazno, que además tiene la particularidad de estar en el centro del país. Según el organizador “hay gente que viene de Argentina, Brasil y Paraguay”.
Mario Viloria invita a quién no ha vivido esta experiencia de la siguiente manera. “Cambien su vida y su corazón. Busquen a la Virgen María para que los lleve a su Hijo Jesús. La Madre es quien reúne a sus hijos. María siempre está al lado nuestro”. “Es un Rosario de bendición para la familia y para la patria” concluye.