No comments yet

“Hay una gran necesidad de rezar”

La Parroquia María Reina de la Paz tiene una capilla de adoración perpetua que recibe a cientos de personas por semana
Custodia de la capilla de adoración perpetua/ Fuente: Federico Gutiérrez

El 1° de octubre, en la Parroquia María Reina de la Paz, se inauguró una capilla de Adoración perpetua. El lugar, ubicado al costado del templo parroquial, tiene 250 personas anotadas por semana, pero recibe entre 600 y 800 para acompañar, en silencio y profunda oración, a Jesús sacramentado. ICM visitó la capilla y dialogó con el P. Marcelo Marciano para conocer de primera mano esta iniciativa.

El camino recorrido

La idea surgió hace unos seis años, cuando Mons. Nicolás Cotugno, Arzobispo de Montevideo en ese entonces, decidió que la capilla de María Reina de la Paz se transformara en parroquia. Ese
proceso exigía también cambios edilicios, “funcionaban grupos en el templo pero en la parte de la casa parroquial, nada. Entonces se empezó a construir toda esa estructura”, relata el P. Marcelo
Marciano, párroco de la comunidad.

En este camino hubo varios actores que se encargaron, de una forma u otra, de llevar adelante y acompañar a una comunidad que pasaba de depender de otra parroquia, Tierra Santa, a convertirse en una. Primero fue el acompañamiento del Diác. Jorge Novoa durante muchos años, luego la llegada del P. Sebastián Pinazzo, párroco hasta que viajó a Alemania para proseguir sus me estaba buscando, que no podía esperar, que quería hablar inmediatamente. Yo llegaba con el tiempo justo para celebrar la Misa y esta persona estaba adorando a Jesús, entonces le dije que viniera. Yo no
la conocía”.

Y continúa: “Nos reunimos y me dice: ‘Padre, ¿cuánto precisa para hacer la capilla?’. Yo le dije que no sabía, que me agarraba mal parado. Entonces tomó una suma de dinero importante que tenía en el bolsillo y me dijo “Padre, hágala”.

Para el párroco fue un sorpresa y reflexiona sobre ese momento “me complicó positivamente, porque de algo que estaba desde siempre en mi corazón, pero que era muy complicado realizar por el tema económico, ahora se iba convirtiendo con las donaciones en algo más real”. Lo cierto es que con el paso del tiempo las donaciones siguieron llegando.
También sorprendió al P. Marcelo que muchas de las personas que donaban no eran de la parroquia, y afirmó “yo no las conocía, pero evidentemente esta idea les parecía muy importante concretarla, era algo importante para ellos”.

Desde ese momento, con los fondos necesarios para la realización, quedaba únicamente la etapa de la construcción de la capilla. La obra comenzó en julio de 2018 y se inauguró el 1° de octubre del mismo año.

Imagen de la Virgen en la Parroquia María Reina de la Paz/ Fuente: Federico Gutiérrez

Imagen de la Virgen en la Parroquia María Reina de la Paz/ Federico Gutiérrez

Una capilla en el corazón de Montevideo

Para el actual párroco de María Reina de estudios de Teología, el P. Raúl Díaz y el mismo P. Marciano, que llegó siendo diácono y después de su ordenación fungió como Vicario y actualmente
como cura párroco.

Después de terminar con la estructura básica que exigía tanto de la casa parroquial como el templo, empezó a surgir con más fuerza el proyecto de un lugar especial. “Una capilla de Adoración tiene que ser en un lugar apartado, no puede ser en el templo”, explica el P. Marciano, dando la pista de que el simple deseo no alcanzaba para la concreción. Había que seguir determinadas pautas y conseguir cierta cantidad de fondos.

El párroco de María Reina de la Paz recuerda que, “cuando comenzamos con la Adoración al Santísimo, se realizaba en el templo, desde las 9 de la mañana hasta las 7 de la tarde. Luego era la Misa. Empezamos a hablar en las misas de la idea de la adoración perpetua, teniendo en cuenta que esta es una parroquia chica”.

El proyecto se hace realidad

Como toda idea, para plasmarla en la realidad se necesita esfuerzo, horas de trabajo, la ayuda desinteresada de muchas personas y oración. Y en esos momentos surgen pequeñas historias que van haciendo la gran historia. “Hay una hecho que para mí fue como providencial y fue como decir ‘tengo que llevar adelante esto’ —relata el P. Marcelo—. Un día llegando a la parroquia la persona que cuida el predio me dijo que había alguien que me estaba buscando, que no podía esperar, que quería hablar inmediatamente. Yo llegaba con el tiempo justo para celebrar la Misa y esta persona estaba adorando a Jesús, entonces le dije que viniera. Yo no la conocía”.

Y continúa: “Nos reunimos y me dice: ‘Padre, ¿cuánto precisa para hacer la capilla?’. Yo le dije que no sabía, que me agarraba mal parado. Entonces tomó una suma de dinero importante que tenía en el bolsillo y me dijo “Padre, hágala”.

Para el párroco fue un sorpresa y reflexiona sobre ese momento: “me complicó positivamente, porque de algo que estaba desde siempre en mi corazón, pero que era muy complicado realizar por el tema económico, ahora se iba convirtiendo con las donaciones en algo más real”. Lo cierto es que con el paso del tiempo las donaciones siguieron llegando.
También sorprendió al P. Marcelo que muchas de las personas que donaban no eran de la parroquia, y afirmó “yo no las conocía, pero evidentemente esta idea les parecía muy importante concretarla, era algo importante para ellos”.

Desde ese momento, con los fondos necesarios para la realización, quedaba únicamente la etapa de la construcción de la capilla. La obra comenzó en julio de 2018 y se inauguró el 1° de octubre del mismo año.

Capilla de adoración perpetua/ Fuente: Federico Gutiérrez

Capilla de adoración perpetua/ Federico Gutiérrez

Una capilla en el corazón de Montevideo

Para el actual párroco de María Reina de la Paz, una de las características de esta capilla es que llega a ella gente de toda la ciudad. “Viene gente de todo Montevideo, de otras comunidades, porque si bien este no es un barrio tan populoso como otros, sí es un lugar estratégico, hay muchos sanatorios y es accesible desde toda la ciudad. Viene gente del Borro, de Manga, de Pocitos, del Centro, de Carrasco, de la Comercial, realmente de todos lados. Muchas de estas personas son las que vienen en la madrugada”.

Cada semana deben ser cubiertas 168 horas de Adoración al Santísimo Sacramento. “Gracias a Dios hay más de 250 adoradores al día de hoy”, cuenta el P. Marciano. “Lo ideal es tener 2 adoradores por hora, porque si uno no puede venir en algún momento está la otra persona”, añade.

En opinión del sacerdote, el éxito de esta iniciativa viene muy acompañado de la predicación. “Nosotros insistimos con la idea de que la Adoración Perpetua es algo que realmente hace bien”, sostiene. Además afirma que “la gente no para de agradecer por esta posibilidad, y yo siempre les digo ‘Denle gracias a Dios, porque es todo de Él’, nosotros ponemos todas las ganas pero el que hace la obra es Él”.

Una de las conclusiones que saca el P. Marcelo Marciano de estos meses en los que se ha llevado adelante la Adoración Perpetua es que en Uruguay “hay una gran necesidad de rezar, necesidad de encontrarse con Dios, que no creo que sea algo intimista, sino que se trata de encontrar algo de paz. Porque estamos viviendo en un mundo que nos está bombardeando. Entonces ver a niños y jóvenes adorar ya te está diciendo algo. Y gracias a Dios a través del encuentro con Jesús también surgen vocaciones sacerdotales y religiosas”.

Este último punto, el de las vocaciones, es muy importante para el párroco de María Reina, “Cuando hablé con el Cardenal, la idea por la que surge la capilla, es que en todos los lugares del
mundo donde hay Adoración Perpetua hay vocaciones. Y nosotros tenemos un gran problema de vocaciones. Y gracias a Dios ya tenemos 3 jóvenes adoradores que han ingresado al seminario. Eso es algo muy positivo”.

Para el P. Marcelo “donde hay jóvenes adorando a Dios, hay jóvenes que se dan cuenta que Dios los llama, no sólo para la vocación sacerdotal o religiosa, sino también al matrimonio y formar una familia”.

Justamente el tema de la familia es uno de los que marcan el andar de la capilla en su día a día. “Vienen familias enteras, padres con hijos, muchas veces las madrugadas de sábados y domingos”,
destaca el P. Marcelo Marciano. También los catequistas de la comunidad forman parte del grupo de adoradores, “nos parece muy importante que las personas que tienen un papel en la formación espiritual en la parroquia estén presentes en la Adoración, es una experiencia a transmitir a los niños”, concluye el sacerdote.

Cómo formar parte

Quienes estén interesados en formar parte de la Adoración Perpetua pueden comunicarse a través de llamada o Whatsapp al 098033072.

Escribir comentario