Unos 170 niños y adolescentes participan del club de niños y el centro juvenil
“La mayoría de los niños que asisten son de la zona. Nosotros nacimos para poder dar respuesta a la situación de riesgo y carencias de nuestro barrio. También vienen chicos de más lejos, que sus padres los dejan aquí ya que trabajan en la zona conocida como el ‘barrio de los judíos'», cuenta Mary Sambrán, la coordinadora del centro Gurisaes.
Ubicado en el barrio Villa Muñoz, el Proyecto Gurisaes cuenta con un club de niños y un centro juvenil que atienden a más de 170 jóvenes por día. La propuesta de trabajo consiste en brindar un espacio de vida alternativo a la calle, mediante una formación integral, atractiva e integradora, con métodos pedagógicos modernos y dentro del carisma de la Obra Don Orione.
El club de niños recibe a 124 chicos de entre 4 y 12 años, en doble turno. Por la mañana el horario es de 8 a 12 y por la tarde es de 13:00 a 17:00 horas. En este espacio hay recreación, apoyo escolar, psicológico y psicopedagógico, y se ofrece desayuno, almuerzo y merienda. Al centro juvenil concurren 52 jóvenes de 18:00 a 22:00 horas. Allí reciben apoyo liceal, recreación, apoyo psicológico y coordinación psicopedagógica. A su vez, los jóvenes pueden asistir a talleres de carpintería, panadería y confitería. Son oficios con los que se busca contribuir a la inserción laboral de los adolescentes. Además, se ofrece merienda y cena. En ocasiones se coordinan talleres con las familias y referentes en la institución.
El proyecto nació en el año 1989 dentro de la Obra Don Orione frente a la urgente necesidad de atender las necesidades de niños y adolescentes del barrio que estaban en situación de calle y riesgo social. Pero fue recién en 1998 cuando se firmó un convenio con el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU).
Metas claras
A la hora de abordar la realidad de los participantes, el Proyecto Gurisaes se plantea tres niveles de trabajo. El primero consiste en la urgencia sanitaria y alimenticia, que se cubre bajo el Programa de Alimentación Diaria (desayuno, almuerzo, merienda y cena). El segundo nivel se enfoca en el desarrollo de programas educativos, con una visión a mediano plazo. Y en el tercero se involucra a los padre, madres y referentes de los jóvenes, permitiendo que intervengan en la toma de conciencia de la realidad mediante un espacio de diálogo. El sistema de trabajo requiere un seguimiento personalizado de cada niño o joven. Se busca crear y mantener un vínculo entre el educador y el referente, para ir logrando pequeños pasos de crecimiento personal en la realidad de cada uno.
Expresión de Don Orione
Según Sambrán los pilares de la obra son la evangelización, la educación y la alimentación. “Tenemos evangelización explícita todos los días: vamos a la capilla, se canta, se reza un misterio del Santo Rosario y se reflexiona la palabra del día”, cuenta. Para el financiamiento de la institución existe el convenio con INAU y se reciben donaciones puntuales de particulares o empresas que colaboran. «Sentimos que esta obra es una expresión de Don Orione y por eso sigue vigente. A lo largo de nuestra historia hemos visto la providencia de Dios en nuestra tarea. Esta obra comenzó sin un peso, con una casa grande y muchas carencias, y nunca nos faltó el alimento o dinero para pagar las cuentas”, añade Sambrán.
2 Comments
Felicitaciones por todo lo qué hacen. Un placer y orgullo existan personas nobles de corazón grande. Feliz NAVIDAD. Un abrazo sincero decGrisel de Orientales del Twitter.
Necesito urgente dos lugares para mis dos hijos para yo poder trabajar.