El domingo de la Santísima Trinidad escuchábamos el final del Evangelio de Mateo, en el que Jesús envía a sus discípulos a anunciar que él está vivo. Habiendo recibido el Espíritu Santo en Pentecostés, los discípulos comienzan sin demora alguna a contar lo que han visto y oído junto al Señor durante su vida pública hasta su Ascensión a los cielos. Este anuncio del Evangelio ha dado lugar a una cadena de testimonios que desde la primera comunidad cristiana, llega hasta nosotros. Es la luz de la fe, que cada generación pasa, feliz, a la siguiente.
Siendo conscientes de este deber misionero y de cómo muchos hermanos nuestros habían ido alejándose de la práctica de la fe, en el año 2019 se llevó a a cabo por primera vez en la Arquidiócesis de Montevideo la misión Casa de Todos, como parte del Programa Misionero Jacinto Vera.
La incipiente idea de una salida misionera de toda la arquidiócesis había sido presentada en marzo del año 2018, siendo el padre Daniel Kerber el Vicario Pastoral, y fue madurándose hasta que cristalizó al año siguiente. Todo ese año, desde marzo de 2018 hasta la Pascua de 2019 fue un tiempo de intenso trabajo en distintos ámbitos con el fin de salir a anunciar la alegría de la resurrección del Señor y dinamizar a las comunidades en su dimensión misionera.
Así fue como la iniciativa de una misión arquidiocesana en el tiempo de Pascua se plasmó entre fines de abril y principios de mayo de 2019 en las expresiones más variadas: visitas casa por casa, encuentros de oración en casas de familia, visitas a hospitales y casas de salud, llamadas telefónicas hermanos que no estaban participando de la comunidad, agite misionero en espacios públicos como avenidas o parques, entre otras.
Como punto culminante de todas las actividades realizadas en aquella oportunidad, se llevaron a cabo los Encuentros Casa de Todos en más de veinte puntos de la ciudad. Allí hubo testimonios, oración, canto, baile y, sobre todo, alegría: la alegría de las comunidades por haber vivido una experiencia nueva, para muchos, que les permitió ver lo que Dios mismo puede obrar en nosotros cuando nos ponemos en movimiento.
Una vez culminada la Misión, hubo distintas instancias de evaluación, cuyo resultado fue más que positivo, generando a su vez una gran expectativa por lo que sería la nueva puesta en marcha de Casa de Todos, al año siguiente.
Como bien sabemos, marzo de 2020 impuso un stop en casi todo lo que teníamos planeado e incluso en muchas cosas que como sociedad e Iglesia veníamos haciendo, al tiempo que suscitó nuevas emergencias que debieron ser atendidas. Uno de los proyectos que cayó dentro de ese stop fue precisamente la segunda edición de la Misión Casa de Todos.
Con el deseo de volver a vivir esta experiencia misionera, en febrero de este año 2021 comenzamos a reunirnos con un equipo conformado por el cardenal Daniel, los sacerdotes Ignacio Rey Nores y Mathías Soiza, María José Pastorino, Andreina Gambarella, Federica Inthamoussu, Javier Velázquez y Gabriel Suárez. Conociendo las limitaciones de la situación en la que estamos, y sabiendo que difícilmente lograríamos algo igual a lo del año 2019, buscamos de todas formas distintas posibilidades para poder realizar una salida misionera que nos permitiera hacer presente la alegría de Cristo resucitado en el tiempo de Pascua y llegar a otros con un mensaje de esperanza.
En el plan original, la Misión se llevaría a cabo el sábado 24 y el domingo 25 de abril, coincidiendo con el IV domingo de Pascua. Sin embargo, vimos necesario posponerla a la espera de una mejoría en la situación sanitaria que nos tiene en jaque. Por esa razón, este año se llevará a cabo desde el viernes 4 al domingo 6 de junio, solemnidad de Corpus Christi.
Buscando ofrecer una propuesta adaptable a las características de las distintas comunidades, hemos pensado algunas opciones concretas para que las comunidades tomen las que les resulten más adecuadas, como una misión telefónica buscando un acercamiento a hermanos que por distintas razones hoy no estén participando en su comunidad. Más allá de las limitaciones en que nos encontramos hoy y que nos impiden hacer o incluso proyectar todo lo que nos gustaría, como parte de la Misión todas las parroquias de la arquidiócesis realizarán este fin de semana una adoración eucarística pidiendo al Señor por el fin de la pandemia.
Además de esto, el Decos, junto con Iglesia Joven Montevideo, organizó para la noche del sábado 5 de junio un encuentro virtual de oración, que podrá seguirse por la página de Youtube de ICMTV a partir de las 20.30 h. Este encuentro llamado «De la mano de María no perdemos la esperanza» alternará momentos de oración, cantos, testimonios e interacción con las personas que lo estén siguiendo por las redes. La idea de este encuentro de oración implica que podamos invitar también a que se unan personas que están
Será una oportunidad de encontrarnos entorno al Señor e invitar a otros a que se unan, sabiendo que, como dijo el papa Francisco en la oración por la pandemia el día 27 de marzo de 2020: «Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente».
P. Mathías Soiza, integrante del equipo Misión Casa de Todos
2 Comments
Miy buena idea aqui en el Ssntuario de la Medalla Milagrosa y San Agustin estamos tabajando la Mision de la escucha ,algo tan necesario en este momento ,muchas bendiciones para todos
Ruego a Dios y a nuestra señora Madre Maria que realmente nos demos cuenta de que TODOS ESTAMOS EN LA MISMA BARCA!!!
Hablo de todos los uruguayos.