Compartimos con ustedes las transcripción del mensaje de Card. Daniel Sturla con motivo de la Navidad
Queridos amigos: ¡Feliz Navidad!
Estoy en el corazón del barrio Borro, en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe. Si nosotros, desde acá, trazáramos una línea de diez cuadras en las diversas direcciones, encontraríamos una cantidad de obras de la Iglesia que son verdaderas «luces» en este barrio.
Aquí al lado, el colegio Santa Bernardita. Y un poco más allá el Cristo Divino Obrero, de Fundación Sophia. También el Liceo Jubilar, y a la vuelta, las hermanas misioneras de la Madre Teresa de Calcuta con un hogar de ancianas. A media cuadra, una comunidad juvenil de misioneros, Punto Corazón. Los salesianos con la obra Tacurú y la escuela de oficios Don Bosco. Las Hijas de la Natividad con la escuela Banneux. Las Vicentinas y su obra. Los Focolares y una preciosa obra social. El CADI, Los Pinos.
¡Cuántas obras que iluminan este barrio! Y así podríamos seguir en Montevideo, en el Uruguay, en el mundo entero. Allí donde se hace presente Cristo, viene su luz que es salvación para todos los hombres. Para llegar al Cielo un día, pero ya aquí en la Tierra para superarnos y, de un modo especial, el Cristo que se hace cercano al que sufre. Por eso, desde este barrio, que sabe de tantas cosas buenas, de muchas alegrías, pero también de mucho sufrimiento, que pueda llegar una luz de esperanza para todos, de un modo especial para los que están más tristes, para los que están enfermos, para los que están solos. Para los que en esta Navidad sentirán la ausencia de un ser querido. Que podamos dejarnos iluminar por Cristo.
Bien acompañado, les decimos: ¡Feliz Navidad!