POR LAURA ÁLVAREZ GOYOAGA. PUBLICADO EN ENTRE TODOS N° 519
“Devuelve el favor. Para contar la historia de los Evangelios necesitamos hacer 7 temporadas. Para llegar a un billón de personas, tiene que ser gratis. Para hacerlo bien, tenemos que estar afuera del sistema. Así que necesitamos tu ayuda. Las temporadas 1 y 2 han sido vistas 380 millones de veces, porque tú has ayudado a que otros ‘vengan y vean’. Te invitamos a devolver el favor para que podamos terminar de contar la historia juntos”. Este mensaje aparece en la pantalla cuando comenzamos a mirar la serie The Chosen, creada y dirigida por Dallas Jenkins, y condensa de manera acertada una propuesta cultural que nadie debería perderse.
The Chosen es la primera serie con varias temporadas sobre la vida de Jesús. Dallas Jenkins, el escritor y director de este impresionante fenómeno, se autodefine como un evangélico conservador. Cuando se mudó a Los Angeles para trabajar en Hollywood, tenía claro que quería incluir su fe en las historias que contaba, pero no ser rotulado como un cineasta cristiano. ¿Cómo llegó, entonces, a embarcarse en este proyecto? Su proceso personal está muy bien resumido en una entrevista que concedió a la revista online australiana Eternity News en el año 2021.
En sus propias palabras, por el 2006 o 2007, mientras cortaba el césped en su jardín, sintió que Dios le pedía que hiciera buenas películas cristianas, y dejara de disimular el mensaje para llegar a las grandes audiencias. Recuerda que entró a su casa, y se lo comentó a su esposa Amanda, pero ninguno de los dos quedó convencido. Un fracaso rotundo en su carrera estuvo en el medio de su camino a The Chosen: el desastre en taquilla de su film La resurrección de Gavin Stone, que estaba destinado a ser su carta de ingreso a las grandes ligas como director en la industria cinematográfica.
Era viernes. Jenkins y su esposa se refugiaron en su casa, rezando, llorando y tratando de encontrarle sentido a lo que había sucedido. Entonces fue que Amanda sintió en su corazón que Dios le hablaba, recordándole el milagro en el cual Jesús alimentó a cinco mil personas, y diciéndole una frase: “Yo hago matemáticas imposibles”. Juntos fueron a releer el relato bíblico, y notaron que si bien Jesús podría haber hecho que la comida apareciera milagrosamente en las manos cada uno de los integrantes de la multitud, en lugar de ello envió a sus discípulos a buscar los cinco panes y los dos peces, y después de multiplicarlos, los envió a que los distribuyeran. No comprendieron el mensaje, e incluso pensaron que lo de las “matemáticas imposibles” podría ser que Dios fuera a cambiar los números de recaudación milagrosamente… pero los números empeoraron.
Jenkins se quedó despierto toda la noche, escribiendo un memo para identificar cualquier error que hubiera conducido al fracaso. A las cuatro de la madrugada, un contacto en sus redes con quien rara vez había intercambiado comentarios, le envió por Facebook un mensaje desconcertante: “Recuerda, tu trabajo no es alimentar a los cinco mil. Es solo que aportes los panes y peces”. Impactado, preguntándose si su computadora podía haber grabado por accidente la conversación con Amanda, el director escribió a su contacto, preguntándole qué había motivado el mensaje enviado a una hora tan insólita. La respuesta fue más impactante aún: “Sentí que Dios me pedía que lo hiciera”.
Este evento marcó un antes y un después en la vida de Jenkins. Comprendió que no era su trabajo obtener resultados, que ese era el trabajo de Dios. Sintió una plenitud profunda y absoluta. Armado con esta revelación, dedicó las semanas siguientes a producir una película corta para la celebración de Navidad en su parroquia. Mientras lo hacía, se le ocurrió la idea de una serie para televisión sobre la vida de Jesús.
El film corto tuvo buena repercusión, y llegó a las manos de una distribuidora, que contactó a Jenkins para desarrollar algún proyecto. Dallas les contó sobre su idea de la serie para TV, y ellos le propusieron hacer un crowdfunding para financiarla. No era una perspectiva alentadora, porque hasta el momento el crowdfunding más exitoso había llegado a 5,7 millones de dólares, y la serie requería diez para la primera temporada, pero Jenkins aceptó. Contra cualquier pronóstico, la recaudación rompió todos los records históricos. Dallas y Amanda, frente a la pantalla de su computadora, vieron juntos en el sitio web del crowdfunding cómo se alcanzaban los diez millones de dólares. Ahí estaban las “matemáticas imposibles”.
Así vio la luz en el 2019 la primera temporada de The Chosen, una serie que es totalmente gratis para quien quiera verla, y se descarga a través de una ‘app’ en los celulares. Aunque se financia exclusivamente con los aportes de aquellos que quieren “devolver el favor”, lleva ya tres exitosas temporadas, y tiene la cuarta en producción. Traducida a muchísimos idiomas, ahora está disponible también en You Tube, Facebook y en DVD.
The Chosen cuenta la historia desde la perspectiva de personas comunes y corrientes que interactuaron con Cristo en forma personal, como María Magdalena (Elizabeth Tabish), Nicodemus (Erick Avari), y los futuros apóstoles Mateo (Paras Patel), Simón Pedro (Shahar Isaac), y Juan (George Harrison Xanthis). Vivían preocupados por sus propios desafíos y problemas, pero una vez que se encontraron con Jesús (Jonathan Roumie), sus vidas comenzaron a cambiar. A medida que los capítulos pasan, somos testigos privilegiados de esta transformación: personajes que antes tenían esperanzas pueriles, pasan a luchar por grandes metas. Mientras asistimos al crecimiento espiritual de los discípulos, nos sumergimos en el misterio de su transformación en Cristo, y redescubrimos con deslumbrante sencillez que Jesús también nos llama a cada uno de nosotros.
La narrativa incluye licencias artísticas creativas para agregar detalles a las historias de los personajes, que brindan verosimilitud a la trama y al contexto histórico y cultural, sin contradecir los Evangelios. No obstante ello, no hay dudas en The Chosen sobre la divinidad de Jesús, quien viene a cumplir las profecías del Antiguo Testamento. En escenas sutiles, inteligentes y profundas, Jesús se nos presenta como el mesías prometido. Somos testigos de su poder para realizar milagros y expulsar demonios, pero también de su verdadera humanidad. Vemos su sentido del humor, su compasión, su cercanía, su calidez. Sin que le quite dignidad, lo vemos hacer bromas, sonreír, reírse, bailar y cantar en fiestas, como cualquier judío religioso de su época lo habría hecho. Es importante para lograr este resultado Jonathan Roumie, el actor devoto católico que interpreta el papel.
Todos estos factores han impactado en el público. No es casualidad que en los comentarios de la audiencia aparezcan una y otra vez referencias a cómo The Chosen ha movido a los espectadores a leer la Biblia, a amar más a Jesús, a compartir la buena noticia con otros. En uno de los episodios Simón, el futuro Pedro, le dice a Jesús que llamar como discípulo a Mateo, el recaudador de impuestos, es una mala idea. Jesús le recuerda que cuando lo llamó a él, el mismo Simón creyó que era un error. Pedro le retruca: “Esto es diferente”. A lo cual Jesús le responde: “Acostúmbrate a lo diferente”. Bien podría decirse que esa es la propuesta que nos hace The Chosen.
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Es una excelente serie. Lo profundamente humano trasunta lo profundamente Divino…
Se puede ver en History Chanel