La comunidad educativa celebró su Jubileo
El 10 de setiembre es el Día Nacional de la Educación Católica y la Ciudad Vieja lo sintió desde temprano, con decenas y decenas de chicos y jóvenes que se reunieron para celebrar en Plaza España y en la Catedral de Montevideo.
Fue una mañana de juegos y colores en la que los chicos de decenas de colegios católicos de la ciudad se reunieron, junto a docentes y animadores, para jugar y celebrar. Ya sobre el mediodía caminaron por la calle Rincón y llegaron casi hasta la Catedral. Antes de entrar en ella una docente explicó que cruzarían la puerta santa y les animó a lucrar una indulgencia plenaria.
La Matriz se llenó entonces de niños con uniformes de colegios, vinchas de colores, caras pintadas, banderas y mochilas. Eran tantos que algunos se sentaron en el suelo, adelante, bien frente al altar. Comenzaba así la Misa por el Jubileo de la Comunidad Educativa.
Presidió la ceremonia el Cardenal Daniel Sturla, Arzobispo de Montevideo. Lo acompañaron el Obispo Auxiliar Mons. Milton Tróccoli, el Vicario de la Educación Pbro. Fabián Silveira sac, y otros sacerdotes, diáconos y seminaristas. Entre los fieles había una mayoría de niños, acompañados por animadores jóvenes con remeras coloridas y docentes.
En su homilía el Cardenal se refirió al Censo de Educación No Formal presentado la víspera por la Asociación Uruguaya de Educación Católica. Según ese estudio, en Uruguay 15.000 personas son beneficiarias de proyectos de educación no formal atendidos por la Asociación a través de 1.600 funcionarios y cientos de voluntarios. Organizaciones católicas atienden el 40% de los clubes de niños que hay en el país.
“¿Quiénes están presentes en el Marconi? La escuela católica. Banneux, la escuela de Oficios Don Bosco, un jardín de las Hermanas Vicentinas”, destacó el Cardenal, en referencia a la amplia presencia de la Iglesia en el país, pero especialmente en las zonas menos favorecidas.
- Muchos chicos fueron con el uniforme de su colegio /L. Gutiérrez
- Los niños completyaron la Catedral y se sentaron en el suelo /L. Gutiérrez
- Momentos antes del ofertorio /L. Gutiérrez
- El Coro del Colegio Misericordista /L. Gutiérrez
- El Cardenal Sturla durante la homilía /L. Gutiérrez
- Selfie después de Misa /L. Gutiérrez
Card. Sturla indicó que la Iglesia brinda educación con una visión centrada en el chico. «Para nosotros no hay nada más importante que Jesús y Él se identifica con cada uno de nosotros, de modo especial con los más pequeños», subrayó quien, antes de ser nombrado Arzobispo, fue Vicario de Educación de la Arquidiócesis de Montevideo.
Y en el centro de la institución educativa católica tiene que estar Dios, recordó el Cardenal. «El lugar de Dios no es el rincón, es el centro. Si no lo ponemos ahí, se desdibujan la vida y la escuela católica».
“No somos escuela católica porque tenemos catequesis”, continuó, y puso como ejemplo a un colegio privado de Montevideo que tiene su Departamento de Pastoral. “No alcanza con eso. Una escuela es católica porque Jesús está presente en todas las dimensiones de la educación”. Esa visión debe reflejarse en las clases, el deporte, las actividades extracurriculares, las actitudes de los docentes. «Si un colegio es católico, todo tiene que ser pastoral, todo tiene que ser evangelización», redondeó.
El desafío es hacer esto vida constante. “Sería horrible que un chico pasara por nuestras escuelas y no le diéramos las herramientas para tener un encuentro con Jesús”, estableció.
Las ofrendas fueron llevadas por una educadora y un alumno del liceo Nuestra Señora de la Guardia, de Santiago Vázquez. Es la institución educativa católica más joven de la ciudad.
En el coro de la Misa participaron algunos adultos convocados por el Ministerio de la Música y por niños del Colegio Misericordista. Después de la comunión estos cantaron “Bienaventurados los misericordiosos”, himno de la pasada Jornada Mundial de la Juventud, y así facilitaron que los demás pudieran rezar.
Concluida la ceremonia, los grupos de chicos y docentes se arremolinaban en torno al Cardenal y al Obispo Auxiliar para saludarlos y sacarse fotos.
Coro del Misericordista canta «Bienaventurados los misericordiosos», himno de la @jmj_es pic.twitter.com/Q7p9doyw3X
— IglesiaCatólicaMdeo (@ICM_uy) 10 de septiembre de 2016