El colectivo de artistas con carisma salesiano cumple un cuarto de siglo y lo celebra con un espectáculo en el Teatro del Anglo.
Ciertas historias tienen un comienzo inesperado, ¿o no?
A finales de los noventa, Talleres Don Bosco y el Instituto María Auxiliadora (IMA) tenían sus oratorios festivos el mismo día y el mismo horario: los sábados por la tarde.
Aunque estaban solo a diez cuadras de distancia, la propuesta de Talleres Don Bosco reunía a un mayor número de niños en comparación con la de IMA, donde había más animadores que oratorianos.
Para atraer a más niños y motivar a los que ya asistían, los animadores de IMA comenzaron a armar una propuesta artística, que consistía en parodiar los programas de televisión del momento.
El viernes 20 de octubre de 2000 uno de los pasillos de IMA se transformó en el primer escenario en el que se presentó Grupo Texas, que hasta ese momento no llevaba ese nombre. El elenco, compuesto por trece animadores de entre quince y veinte años, se presentaba bajo una parodia de La incondicional, la famosa canción de Luis Miguel: “Junto a tus exalumnos, ven te invito a soñar”.

“El espectáculo era horrible, pero estaba por encima de la media de lo que puede hacer un grupo de teatro de un colegio, porque nos tomamos en serio el trabajo. Conseguimos pistas, que en aquel tiempo era difícil, e hicimos enganches con cassettes”, recuerda Federico Pereyra, integrante de Texas desde los comienzos y actual director general. Cuando empezó en el grupo tenía diecinueve años y hoy tiene cuarenta y cuatro.
La propuesta artística fue bien recibida. El primer año hicieron cinco actuaciones en total. Al año siguiente pasaron a veintidós y el elenco se amplió con veinte actores.
“Para un grupo de exalumnos de un colegio, hacer esa cantidad de actuaciones era una locura. Hay un registro muy interesante de qué nos daban a cambio por los espectáculos. Por ejemplo, una vez fuimos al colegio de la Virgen Niña y nos dieron trescientos pesos y una botella de vino. A partir de eso, empezamos a reunir dinero”, dice Pereyra.

El objetivo de Texas fue desde el principio contar historias con humor a través de parodias. El formato era más carnavalero que teatral, dado que varios de sus integrantes ya habían participado en conjuntos de carnaval. Durante los primeros cinco años los ensayos se realizaban en IMA, en el segundo piso del colegio, donde antiguamente funcionaba el lavadero de las religiosas.
Para Pereyra, Texas es “una comunidad que, a través del arte, creó su propia forma de ser exalumnos salesianos y que evangeliza y vive la cristiandad de una forma muy natural”.
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Diego Melano tenía diecisiete años cuando ingresó a Texas, en 2004. Su primer espectáculo fue La vuelta de los valores al mundo, una parodia de la novela La vuelta al mundo en ochenta días de Julio Verne. Él había estudiado en el colegio Maturana, donde conoció a Pereyra en 2002. Ambos participaron de una obra de teatro y en Humoristas Tribubis, un conjunto de Carnaval de las Promesas, durante dos años.
«Había dejado de ser animador salesiano del oratorio los sábados por la tarde, y después me vino la invitación que me ocupaba ese día. Si íbamos a hacer espectáculos a los oratorios, mezclaba mi faceta de animador con la artística».
En 2005 y 2006, dada la experiencia de Pereyra y Melano en Humoristas Tribubis, Texas se inscribió en el Carnaval de las Promesas. En su año inaugural, se coronó con el primer premio.

Melano describe esta etapa como una experiencia desafiante: “Yo venía con una preocupación artística. Estaba todo bien que seamos amigos, compartamos la vida, pero teníamos que ser profesionales». Sin embargo, ser parte del Carnaval de las Promesas permitió que el colectivo de actores se ampliara y la propuesta llegara a más públicos. “Se integró gente de otros lados, sobre todo muchas familias. El grupo empezó a tomar una multiforma”.
En el medio, había otras inquietudes que incluían la producción y el aspecto económico. “Aunque intentábamos obtener algún ingreso, estábamos lejos de compararnos con otros grupos artísticos que se enfocan en crecer y dedicarse plenamente a esto”, agrega Melano.
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Entre 2005 y 2011, Texas creció en propuestas teatrales, musicales y espectáculos que mezclaban lo musical con lo teatral.
El aporte de Melano siempre fue en la música, como arreglador coral y compositor. “Las canciones de Texas tienen un estilo de composición: son canciones implícitas que las personas de fe entienden perfecto, y aquellos que no la tienen también las comprenden”.
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Ir de menos a más. Dar el salto.
En 2010, surgió la idea de que Texas llegara al concurso oficial de Carnaval. Muchos ya tenían experiencia de subirse a un tablado.
Así apareció Parodistas Aristophanes, perteneciente a Grupo Texas. La primera prueba fue a inicios de 2011 y la primera actuación en un cottolengo. “Lo bueno que tuvo Aristophanes fue que mantenía la gratuidad de la actuación a pesar de haber crecido artísticamente”, dice Pereyra. “Texas es nuestro apostolado de vida y Aristophanes lo amplificó. Pudimos lograr cosas más grandes debido a la popularidad”.
Parodistas Aristophanes llegó al Teatro de Verano en 2012 con el espectáculo ¿Quién quiere ser millonario?, en referencia a la película de igual nombre. La historia se entremezclaba con la vida de Juan Bosco, el fundador de la congregación Salesiana, y la trama del largometraje. Era la primera vez que la vida de un santo llegaba al carnaval uruguayo.
Ciertas historias tienen un giro inesperado, ¿o no?
“Llegar al carnaval mayor no fue pensado, no fue premeditado. No pensamos entrar con gente de la Iglesia en la cultura uruguaya. Marcamos un hito”, dice Pereyra. “Teníamos muchos miedos, por las respuestas de ambos públicos: el católico y el no católico. Pero tuvimos una recepción genial de ambas partes”.
Las canciones de Aristophanes empezaron a ganar visibilidad rápidamente. Esto llevó a que se lanzaran dos discos: Dar (2014) y Expansión (2019). Además, su creciente popularidad los impulsó a emprender giras internacionales por España (2016), Paraguay y Argentina (2019).
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En paralelo con el carnaval, Texas mantuvo la presentación de sus espectáculos. Entre ellos, se destacan algunas producciones que refieren a la fe católica: Proyecto Jacinto Vera (2016), Piedras vivas (2017) y Nuevos horizontes (2017).

“Dentro de las propuestas artísticas, lo religioso siempre fue desde lo explícito”, dice Melano. “No hay una sola obra de Texas en la que no se haya pensado el por qué se quiere contar tal historia y qué mensaje se quiere dejar. Y en ese por qué aparece el apostolado o el compromiso social. Para quienes compartimos la fe, entendemos que hay un mensaje evangelizador, espiritual y de Jesús, pero el diferencial es que nuestra acción misionera es de puertas abiertas, no es endogámico”.
Por su parte, Pereyra opina que cree que se “ha bajado un poco la intensidad” a la evangelización explícita en los últimos años. “No es un cambio para mal, es una forma de crecer”. El director general de Texas señala “que el valor que tiene el grupo es salir del espacio protegido de la Iglesia”.
Creyentes y ateos. Salesianos y de otras congregaciones. Así está integrado el Grupo Texas en la actualidad. “A nadie se le pide un comprobante de fe para ingresar. Eso hace que seamos plurales y nos permite aprender y cuestionarnos mucho”, dice Pereyra.
Igualmente, antes del estreno de cada espectáculo, se realiza un retiro en el que participa todo el elenco. El objetivo principal es ensayar, pero también hay un momento para rezar. Siempre algún sacerdote salesiano acompaña la instancia y al finalizar se celebra una misa. “Quien no es creyente igualmente está presente y respeta el momento. Quienes llevamos adelante el grupo consideramos que compartir la fe es un valor agregado”, reflexiona Pereyra.
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Jueves 19 de setiembre de 2024. Ocho de la noche. Centro de Montevideo. Teatro del Anglo. El elenco de Grupo Texas ensaya su próximo espectáculo, Sketch, para celebrar sus veinticinco años.
La sala está parcialmente iluminada. Los actores ensayan, sin guion en la mano. Quienes no actúan por el momento se quedan a un costado del escenario para ver al resto de sus compañeros. Pereyra da indicaciones, devoluciones y señala aspectos a mejorar. Es un ensayo simple. No hay escenografía ni vestuario. No hay música, las canciones son interpretadas a capella.
Sketch se estrena el próximo 3 de octubre y tiene cuarenta artistas en escena, banda, cantantes en vivo, cinco directores y nueve dramaturgos.
Fiorella Zucotti es actriz, docente de teatro y titiritera. Su primer acercamiento a Grupo Texas fue en 2011, por intermedio de los talleres que hacía en el colegio Pío, y en 2013 se integró a Casa Texas. Hoy tiene veintiséis años. “No existen papeles pequeños o personajes que no son importantes, todos somos importantes porque con el otro hacemos mejor las cosas”.

Entre los actores de Sketch, el mayor tiene setenta años y el menor quince, pero nadie se fija en eso porque arriba del escenario todos son iguales. Nadie se destaca por encima de los demás.
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Melano formó parte de la comisión directiva de Texas entre 2010 y 2020. Luego, optó por dar un paso al costado y emprender su carrera solista. Comenta que fueron sus propios compañeros quienes lo motivaron a crear sus propias canciones con un estilo personal: “Las canciones que compuse para Texas y Aristophanes son del grupo, no son mías”.
Su retiro se debió a que no podía dedicarle tiempo completo a Texas sin un interés económico y con el tiempo necesario para generar productos de calidad. Además, se casó, tuvo dos hijos, y trabaja como animador y comunicador institucional en el colegio Maturana y el preuniversitario Juan XXIII. Sin embargo, permanece vinculado al colectivo. Desde su salida, ha realizado colaboraciones puntuales en arreglos vocales y en la composición de canciones. Para Sketch, produjo tres nuevos temas.
“Siempre tengo una cuota nostálgica porque invertí dieciséis años de mi vida en Texas. Siempre me sentiré parte del grupo. Compartí el escenario, en espectáculos de Texas, con mi papá, con mis hermanos, con mi esposa y con mi hija. Tengo muchos amigos en Texas y hemos compartido vivencias muy importantes”.
El grupo de WhatsApp de Texas reúne actualmente a ciento diez personas. Aunque muchos ya no forman parte del colectivo, mantienen contacto. “Todos los años invitamos a quien quiera irse”, dice Pereyra y se ríe. “Texas es hoy un grupo muy grande y muy heterogéneo”.

El director general de Texas reconoce que el grupo cambió en varios aspectos en este cuarto de siglo: “Creo que las instituciones se comportan por los años que tienen. Hoy Texas tiene como una adultez joven, con impulso todavía para seguir adelante y con ciertas bases claras: somos un colectivo de artistas que forma parte de la Iglesia católica”.
Por: Fabián Caffa
Redacción Entre Todos