Este próximo sábado 28 de enero se desarrollará una nueva edición del Gran Rosario de Bendiciones para la Familia. ICM dialogó con Laura Ferrés, integrante de la organización.
«Nos alegra vivir juntos la fuerza de la oración en comunidad y poder redescubrir el valor del rosario como un valiosísimo instrumento para encender en nuestras almas un amor profundo a Jesús y María», se lee en una de las comunicaciones del Gran Rosario de Bendiciones para la Familia». Precisamente, Laura Ferrés, integrante de la organización, dibuja una sonrisa cada vez que se refiere al encuentro con la Virgen en cada edición del Rosario.
«Definitivamente es real la fuerza de la familia que reza unida, nada puede contra ella. Eso es lo que tratamos de dar a conocer. Si vienen al Rosario, seguro lo van a poder experimentar, lo van a poder vivir en carne propia. Van a sentir la presencia de la Virgen», reconoce, visiblemente contenta.
El desafío de renovarse
Ferrés reconoce que, año a año, la realización del evento se torna cada vez más compleja. Salir de los protocolos propios de la pandemia implica un desafío adicional —ya no se transmitirá de forma virtual, ni habrá áreas cercadas para marcar un distanciamiento forzado—, pero las tareas son demandantes: «Hace cinco meses comenzamos a trabajar en la organización del Rosario, y como es la decimosegunda edición, ya hay una estructura bastante armada, pero siempre los servidores cambian. Siempre tratamos de renovar e incorporar cosas nuevas, como para que haya algo distinto, así que estamos muy bien. Venimos trabajando y coordinando muchos detalles. Esto se volvió tan grande que cada vez nos cuesta más».
Para esta edición, la organización volverá a recibir la misma cantidad de voluntarios. Ellos serán entre trescientos cincuenta y cuatrocientos colaboradores, incluyendo todo el cortejo de la Virgen y los misioneros que estarán trabajando fijo en el lugar. «Ellos son los que permiten que todo funcione perfectamente», afirma en varias oportunidades.
“Tratamos de renovar e incorporar cosas nuevas”
Laura Ferrés
Con respecto al horario, también se introducirán algunas modificaciones. «Este año, como misioneros, queremos hacer hincapié en que vamos a priorizar la puntualidad. Sabemos que el año pasado fue una experiencia de mucho aprendizaje y hubo actividades que se dilataron. Seremos muy puntuales y haremos que el evento no se dilate más allá del horario establecido, porque lo que se busca es que vengan las familias y disfruten un momento más compacto. Es importante que la gente sepa que la invitación es a las 19 horas, pero una hora antes van a estar presentes los sacerdotes disponibles para confesar. Desde las 18 horas los misioneros ya van a estar esperando a quienes quieran recibir el sacramento de la reconciliación. Ahí tenemos una hora estipulada, durante la cual habrá alguna prédica sobre la confesión», precisa.
Para la edición 2023, el evento comenzará oficialmente a las 19 horas, de la mano del coro del Rosario de Bendiciones. Desde ese momento, habrá un rato de oración y canto durante quince minutos, instante en el que aparecerá la imagen de la Virgen. En comparación con las ediciones pasadas, para este año se adelantará su ingreso, de manera de aprovechar mejor la distribución del tiempo.
La fuerza de la oración
Sin dudas, uno de los puntos que Ferrés repite es la importancia del rezo del rosario, como espacio de encuentro para la familia. «El lema de esta gran obra es ‘Familia que reza unida, permanece unida’. Nosotros realmente trabajamos porque queremos que más personas puedan conocer esta oración y creemos que la fuerza de la unión de la familia en oración es poderosísima. Este es un llamado para que todos puedan reconocer que acá hay una herramienta dada por el cielo para que tu familia esté protegida, para que se mantenga unida, para que la gracia se derrame y todas las familias puedan recibir muchísimas bendiciones», resume.
“Esto lo podemos firmar con nuestra sangre: la persona que se aferra al rosario puede lograr todo”
Laura Ferrés
La organizadora reconoce que las familias que participan también demuestran su gratitud: «Permanentemente recibimos testimonios, mails —e incluso algunos los hemos estado publicando por nuestras redes— de gente que nos escribe ‘muchísimas gracias, conocí el rosario y lo empecé a practicar. Mi familia está unida, mis hijos han recibido una cantidad de bendiciones’. Es realmente lindo ver cómo uno tiene que empezar a experimentar esto para realmente ser consciente de lo fuerte y milagroso que es el rosario».
«Cuando uno reza el rosario, invoca a nuestra Madre, la Virgen, y donde está la Virgen, el fruto es Jesús. El poder del rosario radica en la unión en oración, pero porque finalmente nos une a Jesús y María. Esto lo podemos firmar con nuestra sangre: la persona que se aferra al rosario puede lograr todo. Es una promesa de la Virgen —hay quince promesas más—, pero definitivamente para la familia es la esperanza», concluye con alegría.
Consejos para asistir
Los integrantes del 12º Gran Rosario de Bendiciones para la Familia realizaron algunas puntualizaciones para quienes asistan a esta nueva edición. La primera de ellas ya fue compartida por todas las redes sociales de la organización, y consiste en que será un evento exclusivamente presencial.
Por otra parte, informaron de que habrá un total de quinientas sillas disponibles, pero se solicita concurrir con una silla propia. «Muchas personas prefieren llevar una silla playera o incluso una manta, como para sentarse en familia. La rambla de Oribe es un lugar muy amplio y tiene una pendiente natural, así que hay personas que prefieren estar más cerca de la cima».
Asimismo, se aconseja concurrir con agua y se recuerda que, durante todo el evento, no se comercializará ni bebida ni comida.
1 Comment
Yo rezo el Santo Rosario todos los días, y siempre voy, me encanta y me emociona mucho