Repercusiones del Congreso Jubileo Continental de la Misericordia
Del pasado 27 al martes 30 de agosto se llevó adelante en Bogotá, Colombia, el Congreso del Jubileo de la Misericordia. Contó con la participación de aproximadamente 400 delegados, entre obispos, sacerdotes, religiosos y laicos de toda América. Esta reunión promovida por el Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam) tuvo como objetivo reunir en jubileo a representantes de todo el pueblo de Dios en el continente. Para enterarnos de lo allí vivido, dialogamos con el Obispo Auxiliar de nuestra arquidiócesis Monseñor Milton Tróccoli.
Una experiencia enriquecedora
Durante los cuatro días del Jubileo fueron varias las actividades desarrolladas por los asistentes, entre ellas la visita a las diferentes obras de misericordia que hay en la capital colombiana. Monseñor Trócolli nos comentó que le «tocó visitar lo que ellos llaman un hogar para desplazados, con capacidad para 60 personas, que es el más antiguo de Bogotá y lo creó la Iglesia. Para aquellos que están desplazados de sus casas, por la guerrilla o por grupos paramilitares, que migran a la capital y que muchas veces duermen en las terminales, no tienen nada que comer, ni ropa para cambiarse”. En el lugar “dieron testimonio tres familias: un matrimonio venezolano que había dejado a sus hijos allí en el hogar para buscar trabajo, y dos familias colombianas que habían sido desplazadas por la guerrilla… fue conmovedor ver hombres y mujeres llorando cuando contaban su historia, su vida, realmente es muy fuerte.”
El Obispo Auxiliar de Montevideo destacó el encuentro con todos los obispos de la región “eso siempre es enriquecedor”. Entre los temas tratados “Estaban muy presentes las situaciones, diferentes entre sí, de Venezuela y Brasil. Y todas las preocupaciones que tenemos a nivel continental: la pobreza, la desigualdad y el tema de la violencia que hemos visto crecer de distintas maneras. Eran problemáticas que afloraban en el diálogo y eran bastante comunes a todos los países”. Afirmó que si bien hay un tema de escala de cada país igualmente son comunes a todos. La pregunta que sobrevoló las reuniones era “Cómo generar y ayudar en los procesos de unidad, de distribución de la riqueza, de justicia social”.
La Misericordia en América
Monseñor Milton Tróccoli pudo evidenciar que “Para Colombia en general fue un encuentro interesante que les dio la oportunidad de mostrar lo que ellos hacen, sus iniciativas pastorales concretas entorno a la Misericordia”. Además en la inauguración estuvo el Presidente Juan Manuel Santos, lo que muestra la relevancia del Jubileo a nivel nacional.
En lo que respecta a nuestro país, Monseñor Tróccoli señaló que Uruguay “presentó sobre todo lo que se está haciendo a nivel de educación. El Liceo Jubilar, el Liceo Providencia, el Liceo Francisco (en Paysandú), como obras funcionando al servicio de los más necesitados. Sin duda que hay muchas más obras, pero había que elegir.” Y apuntó que en los encuentros se reflexionó “qué hacer para que las obras de misericordia no terminen con el Año de la Misericordia, de eso de habló mucho. Además de las obras de misericordia a nivel personal que se existan obras a nivel institucional, que perduren en la Iglesia como signo de la misericordia y el servicio. Como comprometerse a nivel de diócesis, de congregaciones”.
Mensaje del Papa
Otro de los puntos relevantes para el prelado fue el video-mensaje del Papa Francisco “fue muy importante y con su estilo cautivó a todos inmediatamente. El énfasis que hizo en el trato, el tratarnos con misericordia. Y especialmente el tema de la pastoral, por un lado una pastoral motivada por el miedo paralizada, encerrada, que busca más defenderse. En cambio una pastoral de la esperanza que se abre al otro, que va en salida, que sale al encuentro sin miedo. Aquello del Papa Francisco que prefiere una Iglesia accidentada a una Iglesia enferma”. Y el otro tema importante, sostuvo, fue el de la evangelización. Citó la ponencia Monseñor Rino Fisichella , Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, “en la que destacaba dos lugares de encuentro con Jesús y su misericordia: la liturgia y las obras de misericordia concretas. En definitiva como la misericordia tiene que ser el corazón de toda la pastoral”, concluyó.