Iniciativas en favor de la ecología
Publicado en Entre Todos N°455
La importancia que le da el Papa Francisco al cuidado del medioambiente se hace palpable desde el 18 de junio de 2015, día en que publicó la carta Encíclica Laudato si’, donde realiza un llamado urgente a proteger “la casa común”. Allí, el Papa Francisco invita a “un nuevo diálogo sobre el modo en cómo estamos construyendo el futuro del planeta”, a partir de investigaciones realizadas por la ciencia, las cuales muestran daños, en muchos casos irreversibles, sobre el planeta y la vida existente. A través de diversas iniciativas, la Iglesia de Montevideo se hace eco de esta preocupación.
El grupo de Ecología Integral San Francisco surge en el año 2018 impulsado por laicos uruguayos. Cuenta con el apoyo de la Pastoral Social de la Iglesia Católica de Montevideo y tiene el fin de realizar tareas educativas que contribuyan a crear conciencia de la responsabilidad e importancia del cuidado del medioambiente.
“Iluminados por la Carta Encíclica Laudato si’, del Papa Francisco, nos proponemos cuidar la casa común apoyando lo que ya se está haciendo —desde la Iglesia Católica, y desde fuera— respecto a esta temática, para sensibilizar y socializar conocimientos”, explica la Dra. Silvia Fernández, quien junto a junto a Carolina Armand Ugon se desempeña como coordinadora del grupo de Ecología Integral San Francisco. En la actualidad 12 personas integran el equipo, que a su vez se divide en tres: educación, territorial y comunicación.
El equipo de educación es el encargado de promover la concientización e integración del conocimiento a través de charlas y talleres que se dictan, por ejemplo, en centros educativos. El equipo territorial está haciendo un relevamiento de las acciones que se realizan en las comunidades, para luego procesar la información y enviarla a la Vicaría de la Pastoral Social de la Iglesia Católica de Montevideo. Por su parte, el equipo de comunicación difunde el mensaje de la Carta Encíclica Laudato si’ a través de diferentes medios de comunicación radial, escrita y redes sociales.
“En Radio Oriental fuimos invitados por el Programa Tendiendo Puentes y en estos días estamos comenzando como columnistas en el programa Hoy Quiero Hablarte, conducido por el Padre Fabián Rovere. Todo este proceso ha sido seguido muy de cerca por Monseñor Pablo Jourdan , quien ha tenido la visión de la importancia de la ecología integral en una ciudad con las características de Montevideo”, agrega la Dra. Fernández, quien, además de ser Dra. en Medicina y Tecnología Veterinaria, cursó un postgrado en Desarrollo local y un máster en Doctrina Social de la Iglesia.
Amigables con el medio ambiente: Resuena
La encíclica del Papa resuena en varios centros educativos de Montevideo que han comenzado a realizar proyectos concretos enfocados en el cuidado del medioambiente. Tal es el caso del Colegio Juan XXIII, que en 2017 comenzó con su proyecto Resuena para la gestión de residuos. En lugar de un contenedor de basura, dentro de la institución hay tres y son de distintos colores. En el marrón se arroja lo compostable, que se envía a composteras y transforma luego en tierra fértil; en el verde se deshecha lo reciclable, que es luego procesado por una familia de clasificadores; y en el canasto gris se deposita lo mezclado, que se lleva a los basureros municipales.
Se calcula que antes se tiraban 1.200 kilos de basura por mes en el instituto preuniversitario, y ahora se desechan entre 350 y 400 kilos, pues lo demás se recicla o se composta. “Tenemos la tranquilidad de saber que nos hicimos cargo de algo que habíamos descuidado durante muchos años”, explicó Antonio Carvalho, encargado del proyecto.
Extensión del plan de reciclaje
El Juan XXIII hizo el proyecto y lo puso a disposición. Después, como toda buena idea, adquirió su propio vuelo. Así, ya son tres las instituciones que lo hicieron propio: el Centro Monseñor Lasagna, el Instituto Salesiano de Formación y el Colegio Divina Providencia. Además, mediante Resuena se generan enlaces con otras organizaciones y centros educativos, que piden desde asesoramiento hasta humus para sus huertas orgánicas.
Asimismo, el programa llega a las familias de cientos de alumnos, donde se comienzan a aplicar los criterios de reciclaje aprendidos en el centro educativo. Por otra parte, una de las estudiantes, Agustina Silvarredonda, pudo dar una charla TEDx sobre el tema, y con esto ayudó a hacer visible una propuesta atractiva y responsable con el medio ambiente.
Ideas que contagian: Triciclo
En el Centro Educativo Providencia hace algunos años que existen distintas iniciativas educativas que buscan promover el cuidado del ambiente. Ejemplo de esto son el taller de huerta, los talleres de sensibilización ambiental o los concursos de reciclaje, entre otros. Sin embargo, no contaban con una propuesta que articulara todos los programas y que le diera un marco a esas iniciativas que iban surgiendo.
Es por eso que a inicios de 2018 se creó el proyecto Triciclo, que tiene como objetivo promover en toda la comunidad educativa de Providencia «la conciencia ambiental y contribuir al desarrollo de un estilo de vida sustentable, favoreciendo en cada miembro de la comunidad la admiración, el disfrute, la gratitud y el cuidado del medio natural y social que lo rodea”, como lo explica Lucía Ferrés, coordinadora del proyecto Triciclo. Con este plan, Providencia propone trabajar la educación ambiental de manera transversal, interdisciplinaria y crítica, promoviendo la participación activa de todos los miembros de la comunidad en el cuidado de la casa común. En Triciclo participan más de 450 niños y jóvenes, además de los educadores.
“Una de las mayores problemáticas que visualizamos fue la cantidad de basura que generamos diariamente. Por eso, el primer paso que dimos como institución fue la implementación de un sistema de clasificación de los residuos”, cuenta Ferrés.
De esta manera, en todo el predio se deja de «tirar todo a la basura» y se clasifica en cuatro grupos: orgánico, papel, reciclables y no reciclables. Lo orgánico se procesa en el taller de huerta, el papel es retirado por la organización Repapel para su reciclaje, y los demás reciclables son recogidos por una empresa que se encarga de redistribuirlos. La basura, por último, es trasladada al sitio de disposición final. De esta manera, se reduce significativamente el desperdicio generado. “Nos vamos acostumbrando, poco a poco, a transformar algunas de nuestras prácticas cotidianas”, señala la coordinadora de Triciclo. En muchos casos, este aprendizaje es llevado por los niños, niñas y adolescentes a sus familias, contagiando así estas pequeñas acciones que buscan cuidar la casa, el barrio, el mundo.
Recolección de agua de lluvia y jornadas de limpieza barrial
En el marco del proyecto Triciclo, este año han surgido nuevas iniciativas para seguir avanzando en este proceso. Un grupo del Club de Niños ha estado investigando acerca de las problemáticas en relación al agua y crearon propuestas que van desde la implementación de un sistema de recolección de agua de lluvia hasta la organización de una jornada de limpieza barrial para que los residuos no terminen en los ríos y arroyos de la zona.
Este mismo grupo ha estado trabajando junto con la organización Entre Bichitos, aprendiendo acerca de los MEN (Microorganismos Eficientes Nativos) y sus usos para la limpieza del agua. Algunos adolescentes se están encargando de difundir, poco a poco, las prácticas de clasificación y reciclaje en el barrio.
“Hemos participado con un pequeño grupo de una limpieza en la Playa Capurro y constantemente surgen nuevas propuestas y desafíos que nos ayudan a seguir avanzando en este camino que es, a la vez, tan complejo y tan enriquecedor”, agrega Ferrés.
Lo que dice el Papa Francisco
La Encíclica Laudato si’ se divide en seis capítulos titulados de la siguiente manera: “Lo que está pasando a nuestra casa”, “Evangelio de la Creación», “Raíz humana de la crisis ecológica», “Una ecología integral”, “Algunas líneas de orientación y acción» y “Educación y espiritualidad ecológica».
En la voz de_
Lucía Ferrés, coordinadora del Proyecto Triciclo del Centro Educativo Providencia
El mayor logro que hemos obtenido con el Proyecto Triciclo es el desarrollo de una mirada más crítica y responsable frente a nuestras acciones. Me refiero a los niños y adolescentes que asisten al Centro y también al equipo de trabajo.
Hay un logro enorme en el simple hecho de aprender a cuestionarnos un poco más acerca de lo que queremos, desnaturalizando aquellos aspectos de la realidad que veíamos como incuestionables y buscando las maneras de transformarlos. Destaco, también, como resultados positivos la reducción de la basura en la institución, la incorporación de la clasificación en muchos de los hogares, tanto de los alumnos como de los educadores, y la realización de más actividades de servicio en el barrio”.