La parroquia Inmaculado Corazón de María, que celebró su centenar en 2019, se ubica en el barrio La Comercial
Los Misioneros del Corazón de María llegaron a Uruguay en 1908, teniendo como primer lugar de residencia la Capilla de San Alberto, en Barrio Peñarol. Tiempo después, aceptaron la hospitalidad en una propiedad de las Hermanas del Buen Pastor, sobre calle La Defensa, en el actual barrio La Comercial.
En 1919 se creó la Parroquia de la Santa Cruz, con sede provisoria en el templo de las Hermanas, y confiada a los Misioneros del Corazón de María, popularmente conocidos como Claretianos. Un poco antes, en 1915 ellos aceptaron la donación de un terreno con una pequeña capilla, sobre la calle Inca, en el mismo barrio. Se sumó otra donación y la compra de dos terrenos más por parte de la Congregación. En esa capilla, desde 1917, se celebró una misa dominical y celebración de distintos sacramentos.
Mientras tanto, se iba planeando la construcción de un templo y la casa para la comunidad, la cual se creó en 1923. Sobre la calle Pagola se construyó un amplio salón destinado a capilla, constituyéndose esta como sede provisoria de la Parroquia de la Santa Cruz.
Los planos del templo se demoraron, hasta que pudieron concretarse y fueron aprobados por la Curia de la Arquidiócesis en 1924. Ese año se colocó la primera piedra, con la presidencia del obispo emérito Marcos Semería y con un discurso del poeta nacional Juan Zorrilla de San Martín.

Nave central de la Parroquia Inmaculado Corazón de María.
Vitrales de Austria y una imagen del Corazón de María de Barcelona
Con ayuda de la Comisión pro-templo, en 1925 se iniciaron las obras de la edificación. Fue concluido en 1931 y bendecido por el entonces arzobispo Juan F. Aragone. Arquitectónicamente, este templo, de 46 x 14 metros de superficie, se inspira en el románico del sur de Francia. Tiene una amplia nave central y dos semi-naves laterales con diez columnas. En el interior, la bóveda tiene 20 metros de altura.
Desde el primer día lucieron en todo su esplendor los diez vitrales sencillos y los diez dobles, realizados por una casa de Innsbruck, en Austria. Se entronizó en el altar mayor una imagen del Corazón de María de madera, fabricada en los talleres Reixach de Barcelona. Una vez inaugurado este templo, la capilla provisoria de Inca y Pagola pasó a cumplir la función de salón parroquial, con el nombre de Salón Claret. Poco tiempo después fue nombrada con su actual título “Inmaculado Corazón de María”.

Un vecino del barrio La Comercial frente a la Cruz, en la Parroquia de San Pancracio.
San Pancracio, el patrono del trabajo y la salud
Esta parroquia es conocida sobre todo por San Pancracio, y el actual párroco, P. Javier Fernández, lo cuenta así: “Hacia 1933 el laico mallorquín Eduardo Rigau, se estableció en Montevideo. Trajo con él una imagen de San Pancracio y ofreció ponerla en nuestro templo de la calle Inca. Desde entonces es el patrono del trabajo y la salud, con conmemoración mensual todos los días doce”.
En la actualidad, la vida de esta parroquia tiene dos sectores diversos y complementarios. Por un lado, se celebra diariamente la eucaristía y los días domingos dos veces. Existen grupos de catequesis, un grupo de lectura orante de la Biblia, y se ofrecen retiros y talleres una vez al mes
Por otro lado, existe una academia de manualidades, desde hace veinte años, que ofrece más de treinta talleres a sus más de 200 alumnas. Funciona los días lunes, miércoles y viernes por la tarde. Su acción favorece la comunicación entre personas mayores, a la vez que sirve a algunas personas como una formación y salida laboral.
Otro aspecto particular de esta parroquia se da los días doce de cada mes, en torno a la figura de San Pancracio, como comentó el P. Javier. Ese día el templo permanece abierto de 6 a 21 h. y se reciben donaciones de los peregrinos en forma de alimentos no perecederos, ropa y medicinas; las cuales son organizadas y clasificadas por personas de la comunidad para entregárselas a quienes más lo necesitan.
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Hermosos recuerdos. Ahí me bautizaron, me casé,Durante 50 años fui a misa todas las semanas y un gran recuerdo del padre Gómez.
Mi querida Parroquia! Hoy desde tierras mas lejanas recuerdo Nuestro xasamiento y el Bautismo de mis tres hijas. Visitarla todos los dias 12 durante años. Mi recuerdo y cariño por siempre para Ella y al Padre Gómez que ademas de acompañarnos en esos momentos felices estuvo a nuestra lado dandole la Extremaucion a mis padres.
También en los salones donde ahora funciona la Academia C. De Maria, funcionó un importante Colegio con el nombre de P. CLARET, FUNCIONANDO hasta los años 80, con muchos alumnos del barrio. Una poluclinica gratuita y el Comedor Maciel,
Gran templo que me gustaría conocer
Felicitaciones, hermoso templo, como también las instalaciones
Muy bonito lugar para conocer y compartir ante dios nuestro amor