Artículo sobre la parroquia San Lorenzo. Escribe el diácono Juan de Marsilio, por la Pastoral Social.
El año pasado, tuve la oportunidad de visitar, por asuntos de pastoral social, la parroquia San Lorenzo, cuya sede se ubica en Camino Repetto 3937, en Piedras Blancas. Pasé un buen rato charlando con la Hna. María Luisa Piastri y varios laicos del Consejo Parroquial. Aquello me gustó tanto que quedé con ganas de escribir una nota para difundirlo, y aquí me las estoy sacando.
Realidad especial
La parroquia San Lorenzo está muy lejos de ser una enfermedad terminal, pero el caso es que no tiene cura… párroco.
¿Podrían explicarnos un poco este detalle?
Hna. María Luisa —Al día de hoy, La parroquia San Lorenzo es atendida por una comunidad de religiosas. Somos tres hijas de María Auxiliadora (Hna. María Luisa Piastri, Hna. Ana María Marchesoni, Hna. Iris Etchechoury) y una Hna. misionera cruzada de la Iglesia —Hna. Leda Delgado—, que se suma los fines de semana. Tiene como referente a una religiosa como encargada de la parroquia, junto con un grupo de laicos y laicas muy comprometidos en el quehacer pastoral.
¿Desde cuándo la parroquia es atendida por religiosas?
Dice el relato de la crónica: «Fue Mons. Carlos Parteli quien propuso que la parroquia fuera atendida por religiosas, y en sus propias palabras, la decisión fue “un desafío en tiempos de dictadura, [pues] no respondía a la carencia de sacerdotes sino a una nueva mirada pastoral de la Iglesia”. En 1994, cuando era arzobispo Mons. José Gottardi, solicitó al Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (Salesianas) hacerse cargo de la parroquia, que desde 1973 estaba atendida por las Hermanas Misioneras Cruzadas de la Iglesia. En febrero de 1995 se concretó el retiro de las Hermanas Misioneras y la llegada de las Salesianas». Dice la H. Piastri, en 2025 cumplimos cincuenta y dos años de animación parroquial a cargo de religiosas y los protagonistas son los laicos: ellos animan, organizan y acompañan los diferentes grupos y actividades de la comunidad parroquial.
Son hermanas de dos institutos diferentes, ¿cómo se llevan?
Hna. Leda —Aunque tenemos distintos carismas, es como si hubiéramos vivido juntas toda la vida. Esto es una riqueza. Celebramos la fiesta de María Auxiliadora y de María Reina de los Apóstoles. Es la misma Virgen María pero con distinto vestido. Tenemos mucho en común y las mismas preocupaciones.
¿Cómo resuelven lo de los sacerdotes?
Hna. María Luisa —El sacerdote tiene funciones específicas como consagración, reconciliación y unción de los enfermos, pero la función del párroco como líder de la comunidad eclesiástica local, en nuestra parroquia, es llevada adelante por las hermanas. Por lo tanto en San Lorenzo —y en esto insisten mucho los hermanos del Grupo Bíblico de Manga— tenemos alguien que hace las veces de párroco, apoyado por el Grupo Orientador o Consejo Parroquial. Para nosotros anunciar el reino es igual, porque lo hacemos con la vida y el compromiso que conlleva, somos una comunidad viva. Como Iglesia solidaria, contamos con el apoyo de sacerdotes amigos, salesianos y dehonianos que nos ayudan en las celebraciones dominicales y la administración de otros sacramentos. Aunque a veces debamos realizar celebraciones de la Palabra.
Larga historia
¿Y antes de hacerse cargo las religiosas?
Hna. María Luisa —En enero de 1919, la comunidad salesiana que atendía la parroquia Cristo de Toledo comenzó a hacerse cargo del barrio Piedras Blancas. Hasta la década del 40 no tenemos más datos. En 1946 se propuso crear la capilla, que quedó habilitada en 1949 y fue erigida como parroquia en 1953. Este año, estamos celebrando nuestros setenta y dos años como parroquia. Además de la sede parroquial, funcionan dos capillas: Nuestra Señora de la Esperanza (Eusebio Cabral 4489) en Terminal Manga; y María Auxiliadora (15 de enero 290), en Barrio Capra. Cada lugar tiene sus propias actividades y referentes.
Club de niños
Ustedes llevan adelante un Club de Niños. ¿Cómo es el vínculo del Club de Niños con la parroquia?
Hna. María Luisa —Se llama Centro Puertas Abiertas. Se creó en enero de 1996, en convenio entre INAU y el Instituto de Hermanas Hijas de María Auxiliadora. Me encargo de la dirección, acompañada por un grupo de técnicos y educadores. Actualmente, participan sesenta y cinco chicos. Por los límites que impone el convenio, durante el horario del club, no hay catequesis explícita, pero sí una evangelización constante, con las acciones, el estilo, las actitudes. Los niños y sus familias que concurren al centro, se sienten muy identificados con la parroquia y muchos de ellos terminan asistiendo a la catequesis y piden recibir los sacramentos de iniciación cristiana. Muchos participan en las tradicionales buenas tardes salesianas y las festividades litúrgicas y las del santo patrono, san Lorenzo, que también lo es tuyo, porque sos diácono.
Barrios difíciles
¿Qué barrios abarca el territorio parroquial?
Hna. María Luisa —En Piedras Blancas atendemos a una densidad poblacional muy grande. También asumimos los barrios Capra y Manga, unidos por el asentamiento Los Sueños y el de Estación Manga.
Barrios con muchas carencias, ¿no?
Sonia y Washington, delegados laicos —Son realidades de una complejidad muy severa. La Hna. María Luisa —Es fundamental el empoderamiento de los laicos, asistido por nosotras pero protagonizado por ellos mismos, y una constante formación para la catequesis, acción social y liturgia. Hacemos, gracias a Dios, unas cuantas cosas, tratando de evangelizar al modo salesiano. Los sábados por la mañana se realiza la venta solidaria, que ayuda a solventar gastos de la parroquia. Desde la sede llevamos ropa a tres asentamientos de la zona, gracias a la generosidad de los fieles de diferentes parroquias y colegios de Montevideo. Esta tarea permite generar lindos vínculos con la gente sencilla de la zona. Además, esta actividad es apoyada por los voluntarios de los movimientos Horneros, del Colegio Seminario, y Magis, del Liceo San Ignacio. También colaboran integrantes de la parroquia y algunas vecinas del barrio.
Ricardo y Natalia, animadores y catequistas —Es muy disfrutable compartir en la sede parroquial, los sábados por la tarde, con los diferentes grupos de catequesis de niños, adolescentes y adultos, atendidos por laicos y hermanas catequistas; y acompañar a un grupo de adolescentes, atendidos por animadores jóvenes y adultos. Y los domingos, estar bien presente con la animación musical, en la eucaristía de las 10 horas; experiencia religiosa que nos ayuda a estar bien presentes en el misterio pascual, que celebramos juntos, como comunidad de fe.

En Manga, funciona un oratorio —La Esperanza— animado por jóvenes, de diferentes centros educativos o parroquias salesianos, con una trayectoria de veintiséis años. Además, un grupo de profundización en torno a la Palabra, con una reunión semanal llevada adelante por dos laicos, hoy delegados laicos por la parroquia.
En Capra, desde hace veintiséis años, funciona el Campito Alegre, un oratorio que es animado por voluntarios del Colegio Salesianos de la Costa, Mons. Jacinto Vera, actividad que se desarrolla dos sábados al mes. En cada encuentro hay juegos, se ofrece la merienda, se reparte ropa y se destina un espacio formativo para las buenas tardes salesianas. Un grupo de adolescentes y jóvenes del Colegio San Juan Bautista (Hermanos de la Sagrada Familia), atienden a niños los lunes y viernes después de las 16 horas.
Erica y Carolina —Los sábados por la mañana recibimos a los niños de la zona, con el desayuno bien calentito y luego el espacio catequístico. Nos estamos formando y sentimos la alegría de anunciar a Jesús. Nos ayuda la Hna. Ana María en la preparación de las catequesis y un grupo de Horneros en la animación. Cada sábado se suman nuevos niños.
En todos los centros funcionan grupos de rosario, de la palabra y venta solidaria con perfiles propios, de acuerdo a las realidades de las personas del lugar. Los miércoles, se brinda un espacio de la parroquia a un grupo de Alcohólicos Anónimos, que también encara otras adicciones. En ambas capillas y en la sede el encuentro de la catequesis para niños es semanal, utilizando los materiales propuestos por la arquidiócesis.
Pregunto si funcionan comunidades eclesiales de base. Sobre esto se expresa Lilian, Liliana, Laura, Susana, Nury y Elena. Me cuentan que durante varios años, las comunidades eclesiales de base tuvieron una fuerte presencia en la parroquia. Hoy se busca revitalizar su funcionamiento. Continúa la Comunidad Nazaria, en Manga y siguen vinculadas a la articulación diocesana.
¿Cómo trabajan en los asentamientos?
Sonia y Washington —Visitamos Los Sueños, Estación Manga y Barrio Capra, para regalar el ministerio de la “presencia”, escucha, aprendiendo del hermano. En algunas ocasiones aportamos comestibles y ropa, y sugerencias frente a emergentes como desalojos. Se percibe la necesidad de la gente de ser escuchada: nos reciben con alegría y apertura, recibiendo el primer anuncio con alegría
¿Y los que no están para salir de visitas, con estos fríos?
Hna. María Luisa —Los adultos mayores se comunican por un grupo de WhatsApp y piden rezar por las intenciones de cada uno. Es una riqueza contar con ellos, ya que tienen un fuerte sentido de pertenencia a la comunidad.
¿Y los recursos para todo esto?
Hna. María Luisa —Somos una comunidad muy pobre en lo económico, porque los recursos son escasos. Como ya hablamos, contamos con la solidaridad de cristianos de fuera del territorio, así como también con la entrega cotidiana de los laicos y su implicación en los gastos de cada comunidad, ya sea a través de la colecta, de rifas, bingos y de aportes muy diversos, como poner a disposición sus vehículos para trasladar a los sacerdotes, hermanas o laicos, asistir a algún vecino, con el trabajo voluntario, y cosas como donar las hostias de manera anónima, o los subsidios que se requieren para la formación religiosa de los hermanos en la fe. Desde la arquidiócesis recibimos las donaciones: ejemplares de Entre Todos, subsidios varios, cursos formativos, etc.
Ayudemos a ayudar
¿Cómo pueden, quienes lean esta nota, colaborar con ustedes?
Hna. María Luisa —Primero que nada, acercándose para conocer la realidad. Por supuesto que cualquier donación económica, en dinero o en especies, será agradecidísima, y más aún el aporte de tiempo y saberes en actividades voluntarias. Si alguien quiere aportar sugerencias y contactos, ¡buenísimo! Acá se agradece en serio al que viene a ayudar, porque sabemos que lo envía Dios.
Parroquia San Lorenzo
Algunos datos del templo
Se ubica en Camino Repetto 3937, casi Paso la Española, en el barrio Piedras Blancas de Montevideo. Su teléfono es 2222 3018. Su correo electrónico es parroquiasanlorenzopb@gmail.com. Los pueden seguir por Instagram (@psanlorenzo10) y por Facebook (Parroquia San Lorenzo). Por colaboraciones: BROU – Parroquia San Lorenzo – CC 001581962-00001 – C. Anterior – 193-0166918


1 Comment
Amo la Iglesia San Lorenzo,mis hermanos y yo tomamos la comunión ahí,año1958. Ajora Capilla San Lorenzo .Estoy muy alejada de la iglesia, me gustaría volver, Cariños y bendiciones a todos y todas.