El Encuentro con María tuvo un momento clave este sábado 7 por la noche, cuando se desarrolló el evento denominado «Denario»: una vigilia de oración novedosa donde hubo música, actuación, luces, imágenes y reflexiones.
Al entrar al Palacio Peñarol, los presentes se admiraron por el despliegue: escenario, pantallas, luces y parlantes.
Lo que ocurrió a continuación es difícil de describir. «No recuerdo un encuentro cristiano tan fresco, joven, moderno», tuiteó la cuenta del Palacio Cr. Gastón Guelfi. A través de lecturas y actuaciones se fueron presentando distintas cualidades de la Virgen. María madre, María servidora, María reina, María discípula. Cada una de estas virtudes se representaba, a su vez, con una bola gigante. Y mientras tanto, los fieles rezaban un Avemaría.
Claro que no se trataba de una oración recitada sino de un canto. Y de un canto único, inédito. En efecto, una decena de artistas interpretó, a su turno, la misma letra del Avemaría pero con ritmos diferentes. Balada, rock, murga, latín o bossa nova, por mencionar algunos estilos. Estos temas ya están disponibles en Youtube.
La Vigilia fue de oración y por eso en medio de la noche, acompañando una de las cualidades de la madre de Jesús, fue el momento de la adoración a Jesús en la Eucaristía. Un diácono ingresó con una custodia que medía cerca de dos metros de alto -a su paso los presentes se pusieron de pie o arrodillaron, espontáneos ante el Señor- y la colocó en el escenario. La pantalla mostraba un cielo y el coro cantó un tema que invitaba al diálogo directo con Dios. Todos encendieron sus velitas y permanecieron así, rezando, unos 10 minutos.
Después el espectáculo continuó con otras cualidades de la Virgen. Antes del final, intervino el Cardenal Daniel Sturla, que quiso dirigir unas palabras. «¡Qué suerte que tenemos de haber nacido en este tiempo!», «hoy es el tiempo que Dios nos regala». De acuerdo con el Arzobispo, «en este momento, en este tiempo, estamos llamados a anunciar a Jesús. Él se fia de nosotros y nos regala el coraje de su Madre».
El Cardenal agradeció al director del espacio, el Dr. Fabián Vitabar, y a todos los que intervinieron en la organización.
La noche concluyó con todas las bolas del denario en el escenario. Todos los actores y cantantes subieron al estrado y cantaron, junto con un público emocionado y maravillado, una última Avemaría.
/Por Carolina Bellocq