Nuestra Iglesia comienza el proceso de elección para el 267º sucesor de Pedro.
La jornada comenzó esta mañana desde la basílica vaticana, con la misa pro eligento Pontifice. Fue una celebración presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, y concelebrada por más de doscientos cardenales, tanto electores como no electores.
Durante la homilía, el cardenal destacó los desafíos que deberá enfrentar el sumo pontífice. «Que sea elegido el papa que la Iglesia y la humanidad necesitan en este momento de la historia, tan difícil y complejo», expresó en un inicio, para posteriormente explicar que ser elegido papa es «un acto humano por el cual se debe abandonar cualquier consideración personal, y tener en la mente y en el corazón sólo al Dios de Jesucristo y el bien de la Iglesia y de la humanidad». «La unidad de la Iglesia es querida por Cristo; una unidad que no significa uniformidad, sino una firme y profunda comunión en la diversidad, siempre que se mantenga en plena fidelidad al Evangelio», complementó durante su prédica.
Luego, en la Capilla Paulina, los ciento treinta y tres cardenales que participan del conclave, escucharon las palabras pronunciadas por el Card. Pietro Parolin —hasta hace unos días secretario de Estado de la Santa Sede— quien preside el cónclave.

Desde allí, se trasladaron en procesión hacia la Capilla Sixtina, mientras se entonaban las Letanías de los Santo. Al llegar a la al lugar del cónclave se hizo una invocación al Espíritu Santo, con el canto del Veni Creator Spiritus.
Después el Card. Pietro Parolin volvió a tomar la palabra y comenzó el juramento sobre los Santos Evangelios —en la primera página del Evangelio según san Mateo— de los ciento treinta y tres cardenales electores. La fórmula de dicho juramento — que fue pronunciada en latín— es la siguiente: “Y yo (nombre), Cardenal (apellido), prometo, me obligo y lo juro. Así Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mi mano”.
Una vez que todos los cardenales realizaron el juramento, se pronunció la famosa expresión “Extra omnes” (Todos fuera), tras la que todos los que no participan en el cónclave abandonaron la Capilla Sixtina y se cerraron sus puertas con llave.
La primera fumata será hoy a la una y media de la tarde, hora uruguaya. Este jueves habrá otra a las cinco y media de la mañana (solo en caso de que sea blanca), a las siete de la mañana, a las doce y media de la tarde (solo en caso de que sea blanca) y a las dos de la tarde. El viernes se repetirán los mismos horarios.
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Mensaje del Card. Sturla
«Lo más importante, para los que tienen fe, es la oración, por la Iglesia y por los que participamos del cónclave»
El arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla, se encuentra dentro de los ciento treinta y tres cardenales electores para este cónclave. En la jornada de ayer brindó una conferencia de prensa vía zoom para reflexionar sobre este momento tan particular de nuestra Iglesia.
El Card. Sturla afirmó a los medios presentes que estos días se viven con intensidad pero con confianza: «Hay serenidad, al menos ese fue el tono de las congregaciones generales; hay un ambiente de búsqueda de la voluntad de Dios, porque en definitiva somos hombres de fe y tratamos de elegir al papa que Dios quiere y que el mundo necesita en este momento».
El arzobispo explicó que se siente acompañado desde la oración. «Siento todo el peso de la responsabilidad, pero al mismo tiempo el apoyo y la oración de tantos uruguayos que se contactan y que rezan por el próximo papa y por el cónclave, para que el Espíritu Santo ilumine a los cardenales (…) No entro solo al cónclave, iré con toda la fuerza de la oración de tanta gente”, expresó.

