B´nai b´rith Uruguay realizó un acto en memoria del pueblo judío.
Nuevo aniversario
Desde el año 1983 B´nai b´rith Uruguay conmemora esta fecha de manera ininterrumpida. Se realiza en memoria de los seis millones de judíos asesinados por el régimen nazi y es considerado como un aporte a la construcción de la memoria colectiva, con la convicción de que el “nunca más” no sea solo una frase.
Del evento participó el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, la vicepresidente, Beatriz Argimón, autoridades de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, de distintos partidos políticos, religiosas e integrantes de la comunidad judía.
La Noche de los Cristales Rotos tuvo lugar en Alemania y Austria, entre el 9 y el 10 de noviembre del año 1938. Durante esas horas hubo ataques y linchamientos por parte de los nazis a sus vecinos judíos.

Andrés Yusupoff, presidente de la B’nai B’rith Uruguay, durante su alocución en el acto./ Fuente: B’nai B’rith Uruguay
Nunca más
El Presidente de B´nai b´rith Uruguay, Andrés Yusupoff, aseguró que los nazis no buscaban solamente la muerte de los judíos, sino la muerte del judaísmo. “Esto constituyó una de las mayores tragedias de la humanidad contra población civil alguna”, sostuvo.
A fines del año 1933 Adolf Hitler, líder del partido nacional socialista obrero alemán, fue nombrado canciller. Dos meses más tarde el Parlamento aprobó la ley de habilitación que le permitió implantar una dictadura. La violencia nazi contra los judíos avanzó de forma gradual.
Los nazis consideraban a los judíos, además de una amenaza racial, como un peligro político y social. Para las SS nazis los judíos eran los causantes de todos los males de Alemania, incluso los responsables de la derrota económica después de la Gran Guerra.
Yusupoff hizo referencia a los hechos ocurridos durante la Noche de los Cristales Rotos: “Los nazis y sus colaboradores quemaron sinagogas, saquearon hogares y negocios; mataron a un centenar de judíos. Esa noche la violencia se hizo explícita y mucho más visible; venía directamente ordenada por el gobierno, aunque lo hizo pasar por una iniciativa civil y espontánea”, aseguró. Y agregó: “Los judíos fueron el chivo expiatorio que necesita toda ideología totalitaria para sustentarse”.
Durante esas horas, aproximadamente 30 mil judíos alemanes y austríacos fueron arrestados y enviados a los campos de concentración. Esto marcó el comienzo del intento de exterminio sistemático de un pueblo cuyos orígenes se remontaban miles de años atrás, y que pocos años después tuvo su punto más álgido durante la denominada “Solución final”. Fue el punto de inflexión en la historia de la humanidad.
El Presidente de B’nai B’rith Uruguay cerró su alocución con un firme propósito, que se extiende de generación en generación. “Velar por la memoria y ser divulgadores de estos acontecimientos es nuestro deber. B´nai B´rith repudia y condena el antisemitismo en cualquier expresión de odio. Recordamos a las víctimas rindiendo tributo a los que sobrevivieron y nos comprometemos a transmitir su testimonios a las futuras generaciones”, concluyó el Yusupoff.

El director de B´nai B´rith Internacional para América Latina, Eduardo Kohn, durante su discurso./ Fuente: B’nai B’rith Uruguay
Las preguntas persisten
Otro de los oradores de la ceremonia fue el doctor en Diplomacia, egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Udelar y director de B´nai B´rith Internacional para América Latina, Eduardo Kohn.
Recordando el testimonio de una ciudadana chilena, Mina Mendel, repasó la historia de la Noche de los Cristales Rotos y del Holocausto Judío. Mina tenía 15 años cuando la SS se llevó a su padre y nunca más lo vió.
En el relato menciona la búsqueda de su padre en la estación de trenes, donde llevaban a todos los hombres judíos: “allí no estaba, había sido trasladado al campo de concentración de Dachau; ya no podían hacer más nada”, contó Kohn.
Y agregó: “Mina tenía 15 años cuando Hitler llegó al poder. Creció en un pueblo chico con 2500 habitantes. Sólo 17 familias eran judías, había una sinagoga. Todos eran amigos y conocidos, hasta ese maldito 9 de noviembre de 1938”.
Mina -en su testimonio- recuerda que todas las personas con quienes sus padres y abuelos habían convivido y se habían ayudado en los tiempos de la Primera Guerra Mundial, miraban y no decían nada. Sus excompañeros también miraban, no ayudaban. “De ese tiempo, solo tiene preguntas”, dijo Kohn.
El testimonio cuenta que esa mañana tocaron a la puerta y vió a un policía con una orden de revisar su casa en busca de armas. Ellos no tenían armas. Tranquilizó a sus padres. A pesar de esto los soldados de la SS llevaban una orden de arresto para su padre; efectivamente marcharon con él. Al mediodía no regresó y salieron a buscarlo a la municipalidad donde, supuestamente lo habían llevado. Su padre ya estaba en Dachau.
Mina regresó a su casa y encontró todo roto: puertas y ventanas, además de personas que salían y entraban con sus pertenencias. La luz y teléfono fueron cortados…las tropas SS destruyeron todas las casas judías del pueblo; también la sinagoga.
A los judíos les congelaron las cuentas bancarias. El 30 de diciembre del año 1938 Mina se embarcó en un carguero, desde Amsterdam a Chile. “El mejor día de su vida fue cuando cruzó la frontera entre Alemania y Holanda”, afirmó Kohn.
Para el asesor de B´nai B´rith Uruguay las preguntas que se hizo Mina Mendel en su testimonio continúan resonando hasta hoy.

El Card. Daniel Sturla junto a autoridades de la B’nai B’rith./ Fuente: B’nai B’rith Uruguay
En torno a la lumbre
La ceremonia contó la presencia del presidente de la República, Luis Lacalle Pou, quien fue invitado a encender una de las velas del Menorá-candelabro judío de siete brazos- . Este candelabro es uno de los objetos rituales más importantes del judaísmo y, se considera, uno de sus símbolos más destacados.
El ritual de encendido data de tiempos inmemorables. En cada una de las velas se recuerda a judíos sobrevivientes o no sobrevivientes de los campos de concentración nazis.