Un camino de ecumenismo
El domingo 31 de octubre la Iglesia Luterana de Montevideo celebró sus 175 años. Desde el año 1846 acompaña a alemanes que llegan a Uruguay. La ceremonia contó con la presencia de autoridades de gobierno, eclesiásticas y público en general.
Día de fiesta
A partir de la hora 19, amigos, fieles y autoridades llegaron a la iglesia ubicada en la calle Juan Manuel Blanes 1116, esquina Durazno, para festejar un nuevo aniversario. El actual pastor de la iglesia, Gerónimo Granados, y su familia fueron los anfitriones.
Con un estricto protocolo sanitario se llevó adelante la ceremonia que contó con la presencia del ministro de Educación y Cultura, Dr. Pablo Da Silveira, el arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla, el embajador de Alemania en Uruguay, Eugen Wollfarth, el embajador retirado y presidente de la Congregación Evangélica de Montevideo, Jorge Meyer Long, entre otras autoridades.
El acto estuvo dirigido por la maestra de ceremonias Griselda Beacon, esposa del pastor Gerónimo Granados. La música estuvo a cargo de la soprano Guadalupe Verocay y en el órgano la maestra Cristina García Banegas.
La historia de la congregación
La congregación está presente en Montevideo desde el año 1846. Su primera sede estuvo ubicada en Ciudad Vieja, a unas cuadras del puerto; era considerada una iglesia-puerto.
El pastor Gerónimo dio más detalles sobre los inicios de la congregación. “En esa época se recibía a alemanes y europeos procedentes del puerto de Hamburgo. En 1857, ya contábamos con un pastor que atendía las solicitudes de los inmigrantes”, relató.
Y agregó: “Estuvimos allí más de 50 años. Los cultos se realizaban en el Templo Inglés”. Ese mismo año se fundó el Colegio Alemán en la calle Pérez Castellanos, en Ciudad Vieja.
La sede de la congregación se trasladó a su actual dirección, antiguamente conocida como Estanzuela. En esos años se inauguró el Parque Hotel y culminó la edificación del Parque Urbano, hoy conocido como Parque Rodó.
Patrimonio histórico
La congregación celebra cada 31 de octubre el día de la Reforma Protestante. La misma fue impulsada por Martín Lutero, teólogo y fraile agustino. La publicación de sus 95 tesis marcaron un antes y un después en la historia de Occidente.
El presidente de la Congregación Evangélica de Montevideo y embajador retirado, Jorge Meyer Long, se refirió a la importancia de este día. “Nuestra congregación pertenece a la Iglesia Evangélica del Río de la Plata de confesión, fundamentalmente, luterana y reformada”, explicó.
Y agregó: “El gobierno declaró Patrimonio Histórico Nacional nuestra iglesia. Por sus características históricas y arquitectónicas, ingresó a la lista del patrimonio uruguayo”.
Por su parte, el ministro de Educación y Cultura, Dr. Pablo Da Silveira, resaltó la importancia del legado cultural de la congregación en Uruguay. “Esto significa celebrar la clase de sociedad que somos y que hemos sido. Una sociedad de tolerancia abierta a la inmigración, que felizmente nunca conoció el fenómeno de las persecuciones religiosas, que causó tanto dolor en tantas partes del mundo”, destacó.
Y agregó: “Somos una sociedad que ha sabido enriquecerse de la presencia de comunidades de distintos orígenes con la llegada de sucesivas olas migratorias. No solo acompañamos el festejo de una comunidad, sino participamos de un festejo que es de todos los uruguayos”, concluyó.
Comunión religiosa
El pastor Gerónimo Granados hizo referencia a la importancia del vínculo con la Iglesia Católica. “Días pasados, luteranos y católicos peregrinaron hacia Roma al encuentro del papa Francisco. Estas son señales de trabajo en conjunto”, contó.
Por su parte, el arzobispo de Montevideo, Card. Daniel Sturla, manifestó su alegría por poder participar de la celebración. “Desde hace mucho tiempo existe un diálogo ecuménico entre la Iglesia Católica y las demás iglesias, entre ellas la Iglesia Luterana Alemana”, relató.
Consultado sobre las actividades que desarrollan en conjunto, destacó: “Hemos hecho celebraciones como el Vía Crucis por la Ciudad Vieja. Compartimos el contacto con el gobierno por el tema de los aforos para las celebraciones. También con la Confederación Judeo-Cristiana”.