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“Somos una gran familia”

Madrinas por la Vida trabaja desde hace 17 años con madres embarazadas en situación de vulnerabilidad social
Una gran familia / Fuente: web Madrinas por la Vida

Todos los lunes, sobre las 9:30 de la mañana, un grupo de entre 12 y 15 mujeres abre el salón de la Capilla San Jerónimo, en la calle Volteadores, en una zona donde se encuentran y se confunden Malvín, Punta Gorda y Portones de Carrasco. Otras mujeres, generalmente más jóvenes, llegan unos minutos después. Allí, luego del encuentro, de la charla, de ponerse al día, una profesora de cocina comenzará sus clases. Este es un lunes típico en la ONG Madrinas por la Vida.

Desde la oración

La ONG nació en el año 2000 a los pies de la Virgen de Guadalupe, en México. La fundadora y directora de Madrinas, Marta Grego, había concurrido junto a su esposo a lo que se llamó “El Llamado Guadalupano”. Desde el Pontificio Consejo de la Familia, el Cardenal Alfonso López Trujillo -en ese momento su presidente- habló de la urgencia de hacer algo concreto a favor de la civilización de la vida.

Es así, en un momento de oración, como inició el compromiso de luchar por la vida de los niños por nacer, ayudando a madres muy jóvenes en riesgo de aborto y en situación de extrema vulnerabilidad social. La fundadora sintió en su corazón que Dios le pedía que, al llegar a Uruguay, ayudara a nacer bebés y luchara contra el aborto.

Si bien en ese momento Grego no lo veía posible porque trabajaba y era quien sostenía económicamente a su familia, sintió que Dios le decía: “Vos ocupate de mis cosas que yo me ocuparé de las tuyas”. Al volver a Uruguay, una persona tocó el timbre de su casa pidiendo comida, era una mujer embarazada decida a abortar; allí nació la organización.

Un objetivo que abre otro objetivo

Madrinas por la Vida comenzó como una institución que buscaba que las chicas no abortaran. Pero más adelante, contó Teresa Rodríguez, presidente de la institución, “vimos que además de chicas que querían abortar, había chicas embarazadas que no habían pensado en el aborto pero estaban en una situación muy vulnerable. En Uruguay toda mujer embarazada está en una situación vulnerable”.

Rodríguez agregó que han ido ampliando su trabajo, “siempre centrados en la mamá y su bebé, ayudando a valorizar la maternidad, pero también ayudando a su familia”. Es así que se comenzaron a impartir cursos de formación que tendieran a sacar a las madres y sus familias de esa zona de vulnerabilidad social. A la formación laboral se le suman talleres de formación cristiana y humana. Muchas de estas jóvenes madres han bautizado a sus hijos.

La encargada de Madrinas por la Vida insistió: “Una de las cosas contra las cosas que más peleamos, además que contra el aborto, es contra el asistencialismo. No damos por dar, se crea entre las madres y nosotras un lazo que no es de dependencia sino de afecto. Somos una gran familia. Lo mismo con la venta económica de ropa, para nosotros es un taller de formación”.

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Madrinas por la Vida ayuda a una población de 60 madres. Si bien no llevan un registro de todas las mujeres que pasaron por la organización, la directora comentó que “en los últimos tiempos sí lo estamos haciendo, para trabajar de forma más ordenada”.

Además de la sede en Montevideo, Madrinas cuenta con una en el departamento de Artigas, en la Capilla San Eugenio. Allí el P. Miguel colabora con ellas para atender a otras 60 madres. “La idea es estar en todos los departamentos, ahora hemos comenzado en Salto y también estamos en Florida, Tacuarembó, Maldonado y Rivera”, afirmó entusiasmada Teresa Rodríguez.

Al grupo de voluntarias se sumaron, sobre fines del año 2017, tres jóvenes de la Comunidad San Juan. “Tienen un entusiasmo, unas ganas… y vienen a las reuniones. Tenemos grandes ideas, muy buenas ideas para hacer evangelización en los barrios y ver las necesidades de cada uno” comentó Rodríguez.

Todo el funcionamiento de Madrinas es gracias a las donaciones que reciben. Si bien en un momento se propuso el cobro de sueldo para quienes trabajan en la organización, la decisión fue seguir haciéndolo de forma honoraria. “No era que no lo necesitáramos, pero sentimos que perderíamos nuestra razón de ser. Nosotros no podemos pagar ni recibir sueldos. Por eso trabajamos en base a donaciones”, recalcó.

Dar lo mejor de cada uno

Para la presidente de Madrinas por la Vida lo que da fuerza al proyecto es que cada una de las voluntarias tiene un carisma. “A mí se me ha dado el del pedido.. pido, pido, pido y generalmente con muy buen resultado”, agregó. Reciben una donación de 25 canastas por mes -que a veces no son suficientes-, pañales y otros materiales. Además realizan un evento anual en setiembre u octubre; es un té al que llevan lo que las jóvenes madres preparan en el taller de cocina. “Con eso nos mantenemos durante el año”, añadió.

Justamente el taller de cocina, que se dicta los lunes, nació de un proyecto que presentó la institución a la embajada de Australia. Ganó un concurso y eso posibilitó que desde hace tres años se imparta formación en gastronomía. De hecho, cuando se organiza un evento son las mismas chicas que se forman en el taller las que trabajan y reciben la paga. También las mujeres beneficiadas por el curso recibieron el certificado de manipulación de alimentos.

Cuando se le pregunta cómo llegan las madres a la organización, Rodríguez responde que “las mismas chicas se lo van comunicando en el boca a boca, van trayendo a las otras mamás, les dicen ‘mirá que allá te ayudan’, hace 17 años que estamos”. Madrinas por la Vida comenzó su trabajo, en los inicios del siglo XXI, en la Cruz de Carrasco, después recaló en la Parroquia de Stella Maris, en Carrasco, luego pasó a la Parroquia San José de la Montaña. Hace varios años les cedieron un lugar en la Capilla San Jerónimo, lugar que se ha convertido en sede de la organización y un punto de encuentro, fe y esperanza para muchas chicas que dijeron “sí a la vida”.

Comentarios(6)

  1. Elsye Cianciarulo Sardo says

    Pertenezco a un grupo de ayuda social que se ha relacionado con Madrinas desde hace varios años Soy testigo del esfuerzo y compromiso de todas sus integrantes_desde quienes lo llevan adelante y de las jovenes madres.Año a año aportamos con gran afecto todo lo que está a nuestro alcance. Felicitaciones

  2. Camilo Genta says

    Estimada Raquel,te puedes comunicar con la organización a través de la página web http://www.madrinasporlavida.org. También a los celulares 099 927 132 / 099 928 473. Además existe la posibilidad de trabajar como Madrina o Padrino voluntario, hacer donaciones de comestibles o artículos para bebé o en las cuentas de AbitabNet, N° Cuenta 1528, o con tarjeta Itaú:C.A. $: 20486 y C.A. U$S: 8263636

  3. Camilo Genta says

    Estimada Virginia,te puedes comunicar con la organización a través de la página web http://www.madrinasporlavida.org. También a los celulares 099 927 132 / 099 928 473

  4. Teresita Castillo says

    Como puedo participar voluntariamente de este proyecto?

  5. Virginia Barcos says

    Buenas tardes, vivo en Salto y recién me entero de esta hermosa misión.
    Me gustaría integrarme al grupo. Podrían pasarme dónde funciona aquí en Salto? Gracias. Saludos.

  6. Raquel says

    Pertenezco a una Asociacion. En se puede colaborar? No presencial.

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