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La posible venida del Papa y los congresos eucarísticos nacionales

Jesucristo en el centro
La Iglesia uruguaya se centrará en el misterio de Jesús presente en la Eucaristía y por eso organizará un congreso en octubre de 2020. / F. GUTIÉRREZ

Publicado en Entre Todos N° 452

Antes de despedir a quienes habían acudido a la fiesta de Corpus Christi, el Cardenal Daniel Sturla indicó que lo vivido era una preparación de lo que ocurrirá en octubre de 2020. “Esto es ya mirando el Congreso Eucarístico Nacional de 2020, que será en Montevideo en octubre ¡Y quién sabe quién lo preside! ¿Por qué no el Papa Francisco?”, lanzó. El aplauso no se hizo esperar, al tiempo que se dispararon las conjeturas, elucubraciones y preguntas.

En declaraciones a la prensa, el Arzobispo agregó un poco más de contexto. Explicó que el obispo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina dijo que el Papa iría a ese país a fines de 2020 o principios de 2021. “Y como Francisco siempre ha dicho que cuando vaya a Argentina va a venir acá, abrimos la esperanza de que pueda venir. Pero la noticia es esa y no tengo otra. Esta semana voy a Roma, veré si traigo novedades”. En caso de ser cierto el viaje del Papa a la región, se intentaría hacer coincidir su presencia con el congreso, previsto para medidados del mes de octubre de 2020.

El comienzo de un largo recorrido

El del año que viene será el quinto Congreso Eucarístico que se realice en nuestro país. La historia comienza, en Uruguay, en las postrimerías del siglo XIX, en la por ese entonces Diócesis de Montevideo. A través de una Carta Pastoral, Mons. Mariano Soler, Obispo de Montevideo, estableció los días 1°, 2 y 3 de mayo de 1894 para celebrar el primer congreso eucarístico.

En aquel documento, Mons. Mariano Soler fundamentaba de esta manera la necesidad de un encuentro que rindiera culto a Cristo Sacramentado. En textuales palabras, decía: “El misterio de la Eucaristía es la mas cumplida satisfaccion de las aspiraciones de la humanidad y la manifestacion mas espléndida de los portentos del amor de Dios: ni Dios podia hacer mas por el hombre, ni el hombre aspirar á mas alta y sublime unión con la divinidad. Es como la cumbre de todas las grandezas de la omnipotencia y de la sabiduria de Dios, puestas al servicio del amor; y al que vienen á desembocar todos los caminos del Señor y todas las aspiraciones de la humanidad regenerada y deificada” (sic.).

En el texto conclusivo de aquel primer congreso se registran las siguientes resoluciones, también en palabras textuales:

“Artículo 1.°: Que la obra primordial, fundamental y permanente de este Congreso Eucarístico debe ser y es la de extender, propagar y arraigar en el pueblo cristiano el culto y adoración del Santísimo Sacramento del Altar.
Artículo 2.° Propender al mayor esplendor y extensión en la práctica de los medios mas principales y conducentes á los fines de este Congreso y son:
a) Adoracion Perpetua á Jesús Sacramentado.
b) Comunión Eucarística.
c) Culto y liturgia del Santísimo Sacramento del Altar” (sic.).

El Congreso se propone renovar la fe en la Eucaristía. /F. GUTIÉRREZ

El Congreso se propone renovar la fe en la Eucaristía. /F. GUTIÉRREZ

Un lugar para adorar a Cristo

La segunda experiencia de Congreso Eucarístico se realizó pocos años después, más concretamente el jueves 8 de noviembre de 1900, y sirvió como corolario del 3° Congreso Católico de nuestro país. En esta ocasión, además de reafirmar las conclusiones alcanzadas años antes, se declaró que la Capilla de las Religiosas del Inmaculado Corazón de María (Hermanas Adoratrices), que hasta ese momento era el centro del movimiento Eucarístico de Montevideo, fuera erigida como Santuario Eucarístico Nacional. Se definió que esa comunidad religiosa estaría al servicio y cuidado de dicho santuario.

Un país movilizado

El tercer Congreso Eucarístico se realizó entre los días 3 y 6 de noviembre de 1938. Una multitud acompañó este encuentro, que llenó tres veces el Estadio Centenario para distintas celebraciones. Para la conclusión hubo una Misa Pontifical en la Rambla Wilson, presidida por el Cardenal Legado Santiago Luis Copello. Según las crónicas de la época, unas 70.000 personas celebraron esa Eucaristía. Testimonio del Congreso Eucarístico de 1938 es la Cruz que corona el cerro Pan de Azúcar, en el departamento de Maldonado.

“Jesucristo, vida plena para el Uruguay”

La convocatoria para el 4º Congreso Eucarístico Nacional se realizó durante la Solemnidad de Corpus Christi de 1998. Los obispos uruguayos eligieron ese día recordando los 10 años de la visita del Papa Juan Pablo II a nuestro país y sus palabras en el Estadio Centenario: "Yo quisiera —nos dijo— que éste fuera un fruto de mi visita pastoral a vuestro país: que todas las familias uruguayas sean fieles en acudir a la fuente de gracia que es la Santa Misa".

A raíz de esa visita la Conferencia Episcopal escribió una Carta Pastoral denominada La Eucaristía, nuestra Pascua Dominical. En ese documento, los pastores recordaban que "nunca aparece su Presencia más plena y radiante, más eficaz y reveladora que en la celebración de la Eucaristía. Es, desde ella y en relación a ella, como el creyente puede reconocer el rostro de su Señor cuando lo interpela también desde otras situaciones y momentos de su vida" (Carta Pastoral, n. 8).

El momento elegido para ese Congreso Eucarístico fue el año 2000, el año Jubilar. Y la celebración tuvo la particularidad de ser la primera de este tipo que tuvo la concentración final en una ciudad del interior del país: Colonia del Sacramento fue el lugar elegido. Precisamente, esa localidad está dedicada a la Eucaristía. El lema fue “Jesucristo, vida plena para el Uruguay”.

Con días previos celebrados a lo largo y ancho de la república, que incluyeron charlas, encuentros, retiros y un sinnúmero de actividades, la Misa conclusiva, celebrada el 15 de octubre de 2000, se celebró en una rambla de Colonia colmada de fieles. Si bien el número de personas oscila según las crónicas entre 40.000 y 60.000, lo cierto es que figura entre una de las celebraciones más multitudinarias que recuerde la Iglesia en Uruguay.

La próxima cita será en noviembre

En preparación al Congreso Eucarístico de 2020, este año todos los obispos y fieles uruguayos renovarán la consagración de Uruguay a la Virgen María. Se renovará la ofrenda hecha por el Papa Juan Pablo II el 8 de mayo de 1988 en ese mismo lugar. Esto tendrá lugar el 10 de noviembre, día de peregrinación nacional a Florida por la fiesta de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del Uruguay, cuya fiesta litúrgica es el 8 de ese mes.

El de octubre de 2020 será el V Congreso Eucarístico Nacional /F. GUTIÉRREZ

El de octubre de 2020 será el V Congreso Eucarístico Nacional /F. GUTIÉRREZ

Para profundizar en el misterio

El Congreso Eucarístico de 2020 se realizará en el vigésimo aniversario del anterior, que tuvo lugar en el año 2000. Se propone procurar una renovación de la fe del Pueblo de Dios que peregrina en Uruguay, de modo especial en el misterio eucarístico, y pretende que los uruguayos tengan una mejor comprensión y participación en el misterio eucarístico en todos sus aspectos.

Seguramente será entre el 16 y el 17 de octubre. Los primeros dos días, viernes y sábado, habrá ponencias, charlas, adoración y procesiones; todo esto a nivel diocesano. El 17 también será en Montevideo la Jornada Nacional de la Juventud, de concentración nacional. El domingo 18 será el encuentro nacional en Montevideo, al que están invitados los fieles de todo el país. A lo largo de este año y hasta octubre del año que viene, habrá distintas instancias como preparación.

La primera gran cita es en noviembre de este año, y otro momento central será en mayo de 2020, cuando habrá una renovación de la fe en todas las parroquias del país. Asimismo, habrá encuentros del clero, jóvenes y de distintos sectores pastorales.

Comentarios(2)

  1. Graciela Marino says

    Se siente un gozo en el corazón que el Señor nuestro Dios conceda tantos regalo a nuestro pequeño país , la presencia de Jesús sacramentado recorra cada rincón de un pueblo tan necesitado de esperanza de fé y de amor, .Que la venida de su Santidad papa Francisco toque los corazones y se vuelque el pueblo hacer el ejemplo de unión entre los marginados a recuperar la esperanza y sentirse amados . Nuestra oración para recuperar un país creyente y próspero

  2. María Teresa Kelis says

    Mi corazón se alegra por estas buenas noticias y la posible venida del Santo Padre más todavía viviremos esos momentos renovando nuestro amor por el Señor vivo y presente en la Eucaristía.

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