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“Hoy nos ha nacido un salvador, el Mesías, el Señor”

Misa de Nochebuena en la Catedral Metropolitana
El Cardenal Sturla lleva al Niño al pesebre / Fuente: ICMtv

El domingo 24 de diciembre se celebró, en la Catedral Metropolitana, la Misa de Nochebuena. Presidida por el Cardenal Daniel Sturla cientos de fieles celebraron la llegada de la Navidad y, una vez terminada la misma, se realizó la tradicional cena del Arzobispo en el atrio de la Iglesia Matriz con los más necesitados del barrio y con familias de inmigrantes.

“Descubrir a Dios presente”

La celebración, caracterizada por una fuerte simbología, comenzó con la lectura del Pregón de Navidad, el anuncio solemne de la venida del Señor. La narración del nacimiento fue la lectura del capítulo 2 del Evangelio según san Lucas. A propósito el Cardenal Daniel Sturla comenzó diciendo en su homilía que “estamos contemplando a este niño, que sabemos que no nació en cuna de oro sino que nació en un establo, en un pesebre, rodeado de animales”.

El Arzobispo recordó que en el Evangelio se afirma que “No había lugar para ellos en la posada”. Remarcó que “la tradición cristiana ha pintado en muchas imágenes a José y a María que golpean distintas puertas en Belén, el lugar donde José había nacido, el lugar de David donde habían ido por el censo, y esas puertas que golpeaban se mantenían cerradas. No había lugar para ellos”.

A propósito, el prelado subrayó que “Este es muchas veces el drama de nuestra propia vida, no es que Dios esté lejos de nosotros, sino que muchas veces no lo recibimos”. Argumentó que ese Dios “puede venir a través de tantos rostros diversos, pero nosotros le cerramos la puerta, no tenemos tiempo, estamos distraídos o nos parece que allí no está Dios”.

Fue categórico el Cardenal Daniel Sturla al decir que “a veces lo encontramos, pero nos molesta mucho Dios. Y entonces decimos ‘hasta aquí’”. Señaló la contradicción que supone querer a Jesús en nuestro hogar “pero después que le abrimos la puerta este Dios nos molesta. Porque la presencia de Dios, Padre bueno y poderoso, el hermano Jesús, nos exige, nos desacomoda”. Afirmó que “la Navidad nos invita a abrir bien los ojos y a descubrir a Cristo presente”.

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Nuestra vida: un lugar para recibir a la Sagrada Familia

Más adelante, el Cardenal Daniel Sturla mencionó la situación de muchas familias que fueron desalojadas por bandas de narcotraficantes y eso motivó un gran operativo policial. Enfatizó que esto no era una noticia de otro lugar del mundo, sino que estaba sucediendo aquí,” en la ciudad de Montevideo”.

El Arzobispo dijo que “estas situaciones de dolor nos golpean. Porque de algún modo, allí donde el mal ocupa el espacio, donde el mal campea, la gente buena, la gente de trabajo, la gente que quiere hacer las cosas bien, se siente frágil y débil”. Y agregó que “María y José son de esa gente buena y sencilla del pueblo que sí tiene esperanza”.

Siguiendo con la alocución, el prelado mostró la actitud de la Sagrada Familia, “ellos no cerraron las puertas. María dijo ‘hágase en mí según tu palabra’ y aceptó el plan de Dios. José también aceptó el plan de Dios que en sueños se le manifestó a través del ángel”. Llamó a que también nosotros le hagamos lugar a Jesús “en nuestras vidas, en nuestras familias y también en nuestro país, en nuestra sociedad. Tiene que ser nuestra familia, nuestro hogar, un lugar donde José y María con el Niño que nace puedan ser bien recibidos, bien acogidos”.

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La fe que se manifiesta

Continuando la homilía, el Cardenal Daniel Sturla sostuvo que “los cristianos manifestamos públicamente nuestra fe porque la fe cristiana no es para vivir a escondidas. La fe cristiana se manifiesta y llama a otros a compartirla, porque es la mayor alegría que tenemos”. También mencionó a “tanta gente sencilla y pobre, aún en medio de tantas dificultades, que sigue apostando por la vida y trae niños al mundo, porque hay una esperanza unida al nacimiento de un hijo. Allí donde florece la vida cristiana, florece la belleza de la vida”.

Para el final de la homilía, el Arzobispo de Montevideo dijo que en la Navidad se celebra “a este niño Dios nacido pobre pero que sabemos poderoso y salvador”. Por eso llamó a todos a decir “Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor”. Pidió a los presentes tener el corazón abierto a la presencia de Dios y pidió para “que nuestra sociedad también se abra a recibir a Jesús, a José y María”.

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