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Aportes de fieles llegan a cubrir 56% de las necesidades básicas

Este fin de semana hay colecta del Fondo Común Diocesano

Tres veces al año llega el recuerdo de la colecta del Fondo Común Diocesano, la más tradicional de la Iglesia de Montevideo y uno de sus mejores ejemplos de solidaridad. Esta colecta es diferente de la que se realiza regularmente en las iglesias y se hace tres veces por año.

Habitualmente, en las misas de parroquias y capillas hay una colecta de dinero. Lo que allí se entrega se destina a los gastos propios de ese lugar: la luz, agua, mantenimiento, personal, etcétera. Tres veces por año, en la colecta del Fondo Común Diocesano, los aportes de todos los fieles se destinan a gastos básicos de la Iglesia de Montevideo. Esto es, a la formación de los seminaristas, el sostenimiento de los sacerdotes ancianos (el Hogar Sacerdotal) y la ayuda a los sacerdotes que están en actividad en las parroquias más carenciadas de la ciudad.

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Se trata de una ocasión importante, pues no es sencillo obtener fondos para financiar este tipo de obras. De hecho, al momento no se ha logrado cubrir el 100% del presupuesto para estos tres objetivos. Según la rendición de cuentas publicada por el Arzobispado de Montevideo, en 2014 se cubría sólo el 40% de lo presupuestado. En 2015 se alcanzó al 58% del presupuesto. En año 2016 se pudo cubrir el 57% del gasto a través de las colectas. En 2017 el aporte llegó al 56% de la necesidad real.

Para el administrador de la Curia, Paulo Machado, “con esta colaboración el fiel se está haciendo corresponsable también del mantenimiento de su Iglesia, de su parroquia y del sacerdote que está día a día dispuesto a atendernos con generosidad, así como el sostenimiento del Hogar Sacerdotal”. “La idea es llegar en los próximos años a cubrir el 100% de esos tres gastos con la colecta del Fondo Común Diocesano”, agregó.

En esta ocasión, la colecta se hará el fin de semana del 11 y 12 de agosto y el modo de concretarla es el habitual: colocando el aporte al momento de la colecta, pues todo lo recaudado en las misas dominicales de ese fin de semana tiene por destino el Fondo Común Diocesano. También se puede poner el dinero en un sobre, que fue repartido el fin de semana del 4 y 5 de agosto en todas las misas, y colocarlo en las urnas identificadas con la Colecta.

Todo suma

En el análisis del aporte que se realiza a través de cada templo y de cada zona pastoral se ven diferencias que responden a diversos factores. Entre ellos, claro está, el nivel socioeconómico de los que suelen concurrir a Misa a los distintos lugares. Esto hace que, mientras que en algunas parroquias se recibieran aportes por cerca de $70.000 en marzo de 2018, en otras apenas se superaran los $1.000 por colecta.

En la última colecta del Fondo, realizada en marzo de este año, se recaudaron $2.212.158. En las parroquias y capillas de la zona Santa María de Betania, en el este, se consiguió un 30% de este total, con un promedio de $60.000 recaudados en cada uno de los 11 templos.

El promedio de aporte por parroquia es el siguiente, según las zonas pastorales: San Marcos (este), $42.400; San Mateo (sur), $26.300; Santa Magdalena (sur), $13.400; Santa Isabel (oeste), $7.200; Santa Marta (note), $6.600; San Lucas (norte), $ 5.900; San Juan (oeste) $4.000.

Como el óbolo de la viuda, no solo importa la cantidad, sino también las circunstancias de los contribuyentes. Por eso, todo apoyo vale y suma a la gran causa de la evangelización.

"Agradezco todo lo hecho hasta ahora y solicito una vez más el esfuerzo de todos"

Queridos amigos:

El próximo fin de semana del 11 y 12 de agosto realizaremos la segunda colecta del Fondo Común Diocesano, correspondiente a este año.

Como ustedes saben, esta colecta está destinada exclusivamente al pago de tres gastos esenciales de nuestra Iglesia en Montevideo, que son: el sostenimiento de nuestros seminaristas, el aporte al Hogar Sacerdotal y al Fondo de Ayuda al Clero.

Al tiempo que agradezco todo lo hecho hasta ahora, una vez más solicito el esfuerzo de todos y cada uno de los que formamos parte de nuestra Comunidad Arquidiocesana, esfuerzo que siempre ha mostrado el reflejo del corazón generoso y solidario de todos.

Pongo a los pies de Nuestra Señora la Virgen de los Treinta y Tres las vidas, las familias, los hogares, y las intenciones de todos ustedes.

Con mi bendición, Cardenal Daniel Sturla.

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