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Ante denuncia judicial que involucra a un religioso

El año pasado hemos puesto en conocimiento de la opinión pública la dolorosa y vergonzosa realidad del abuso contra menores cometido por algunos sacerdotes y personas consagradas.

Hoy trascendió la citación a declarar en calidad de indagado a un religioso que desarrollaba su ministerio en la Arquidiócesis de Montevideo, tras haber sido denunciado por un joven que en la actualidad es mayor de edad. Por eso, una vez más queremos dar cuenta de lo actuado.

Ante la Justicia, el sacerdote negó haber cometido actos de abuso sexual contra menores de edad.

La denuncia fue presentada en octubre por la presunta víctima ante la policía. En el mes de febrero, familiares directos informaron de la denuncia al Arzobispo de Montevideo, lo que derivó inmediatamente en la puesta en marcha del Protocolo ante denuncias contras clérigos por abuso sexual de menores elaborado por la Conferencia Episcopal del Uruguay en 2013.

Siguiendo el mismo, el Cardenal Daniel Sturla informó con celeridad al Superior de la Congregación que reside en Brasil y que inmediatamente vino a Montevideo. El Cardenal y el Superior recibieron a los familiares directos y luego al presunto damnificado. El Superior tomó las siguientes medidas cautelares: suspenderlo de toda actividad con menores, retirarlo de la parroquia y el colegio y suspender todas sus actividades pastorales. El sacerdote estuvo en todo momento a disposición de la Justicia. Hasta ahora es la única denuncia que se ha recibido respecto a este sacerdote.

Independientemente de cuál sea el fallo de la Justicia, el Arzobispo de Montevideo pidió perdón al joven y a su familia, y se puso a disposición para un posible acompañamiento. Todo lo actuado se hizo con el sigilo que corresponde para salvaguardar el derecho a la privacidad del denunciante, siendo él el único dueño de exhibir hechos de su intimidad.

Reiteramos nuestro firme disposición y compromiso para que los hechos como los denunciados no tengan lugar en el seno de la Iglesia, a seguir adoptando las más severas medidas contra quienes cometan estas faltas graves y a continuar trabajando con ahínco en la prevención.

En el documento “Perdón y Compromiso” del 12 de abril de 2016 los obispos expusimos nuestra plena disposición a recibir a las personas dañadas por sacerdotes y consagrados, escucharlas y acompañarlas, investigando y procediendo con rigor de acuerdo al Protocolo. También manifestamos nuestra total disponibilidad para colaborar con la Justicia.

Sigue estando a disposición la línea telefónica 095 382 465 para recibir denuncias de abusos sexuales cometidos contra menores por parte de sacerdotes y personas consagradas de todo el país.

Montevideo 31 de marzo de 2017

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